sábado, 21 de noviembre de 2009

Entre nosotros, la verdad.

Estimados lectores:

Me encanta escribir en mi blog, lamentablemente este mes estuvo difícil. Lleno de exámenes, dando clases particulares y con miles de cosas por hacer. Por suerte, encontré este tiempito para escribir sobre algo que me llama la atención hace tiempo. El tema que quisiera abordar en esta entrada es el de la falsedad en las relaciones entre amigos o entre chicos y chicas que apenas se conocen.

Por algún motivo que desconozco, la gran mayoría de los chicos o chicas, cuando empezamos una relación con otros, mentimos de alguna manera. Por ejemplo, al responder los mensajes. Demorando, mientiendo que hay que ir a hacer alguna cosa. Al no atender los llamados. Al dar excusas para no salir o al desadmitir al otro para que parezca que no estamos. Ese tipo de acciones, a mi entender, para lo único que sirven es para hacer una relación mas triste, más retorcida y mucho menos apasionada.

Con los amigos muchas veces pasa lo mismo. Puede pasar que uno no tenga ganas de dar todas las explicaciones del caso y entonces miente. ¿Para qué? La mayoría de las veces alcanzaría un "No tengo ganas de hablarlo ahora."

Con muchos amigos hemos llegado a la conclusión de que la mejor forma de conocer a una persona es con la verdad frontal. Ser como uno es, orgulloso de eso. También, aceptando sus defectos y asumiéndolos. A la larga, nadie es perfecto y cada uno sabrá, si se conoce, con quién elige juntarse y con quién no.

A mi entender, el hecho de tener que mentir así (Hacerse el difícil, demorar si el otro demora, etc.) está impuesto por la juventud de hoy en día con un estereotipo de que no nos tiene que importar la otra persona, que hay que hacerse el desinteresado. Yo creo que así nos perdemos lo mejor de cada uno.

Entonces, si tengo interés de mostrarme a alguien, elijo acompañar cada sentimiento con una acción. Demostrar lo que uno piensa, ser claro, no mentir, hace que la gente te conozca más facil. Ser directo le ahorra al otro tener que pensar en muchas respuestas, en "cómo queda si hago tal cosa o tal otra".

Entiendo que puede parecer raro mostrarse muy abierto a los demás desde el primer momento. Igual, es lindo dar oportunidades a la gente, dejarse ver como uno realmente es y darle a los otros la posibilidad de confiar, de también sincerarse y poder hablar en confianza.

Martín.

P.D: comunidadmoral@hotmail.com o Facebook: Martín Hecht para contactarme....Están todos invitados a comentar y, desde ya, pensar y repensar mil veces lo que nos pasa.

sábado, 24 de octubre de 2009

Sobre dar amor.

Estimados Lectores:

Probablemente todos los que lean esta entrada tenemos a alguien para darle amor. Padres, hermanos, amigos, novios, una mascota, etc. Defino "dar amor" como sacar lo mejor de nosotros para hacer feliz a otros, sin pretender nada a cambio. Muchas veces ocurre que personas a las que nosotros sentimos que amamos, no reciben el amor que les damos, o que ellas no responden dándonos amor a nosotros.

Cuando nosotros intentamos dar amor y entendemos que el otro no lo está recibiendo nos vemos decepcionados, en parte sin saber qué hacer para que el otro se sienta acompañado y feliz. Generalmente, estamos frente a una falla en nuestra manera de amar, en la forma de mandar el mensaje. Es muy común pensar que lo que a uno mismo lo haría feliz, haría feliz también al prójimo. Este pensamiento suele estar errado. Todos los seres humanos somos diferentes y tenemos nuestras características especiales. Hay ejemplos muy fáciles para ver esto. Yo que soy varón puedo pensar en un regalo para una mujer. Todos sabemos que a las mujeres no les gustan las camisetas de fútbol o los perfumes de hombre, por ejemplo.

Esta entrada apunta a buscar las maneras más eficientes (porque no hay maneras fáciles) de encontrar que es lo que le gusta al otro y poder brindárselo. Un sabio suele decir: "Tenemos dos oídos y una boca" ®. El primer paso para amar es saber escuchar al otro, entender qué necesita y qué le gusta. A veces hay gente que no sabe expresarlo bien, y gente que lo dice todo el tiempo, pero si uno está centrado en uno mismo nunca va a poder acertar en lo que el otro necesita. El egoísmo no se lleva con el amor.

El segundo paso para ayudar al otro es hacerlo como el otro lo necesite. Si somos prolijos y ordenados para todo, por ejemplo, y la persona que amamos es distraída y hace todo rápido, entonces nuestro gesto tiene que ser como a ella le guste. Si alguien necesita nuestra compañía o ayuda no puede adaptarse a nuestras formas ni tiempos. Cuando alguien tiene un problema urgente, entonces hay que dejar todo si lo amamos y tomarlo como si también fuese urgente para nosotros.

Y así, el amor se transforma no sólo en un regalo o en algo reservado para los seres cercanos. Hay algo que se llama amor universal y se le puede transmitir a todos. A conocidos, a situaciones, a la naturaleza y a todo lo que nos rodee. Lo fundamental es saber escuchar y mirar a nuestro alrededor con detenimiento para dar todo de uno mismo y hacer feliz al otro, de la forma que el otro necesite. Brindarse y saber entender las problemáticas de los demás, ser incondicional y abierto, decirle claramente a los otros que pueden confiar en nosotros.

Martín.

PD.: comunidadmoral@hotmail.com es el mail que uso para que agregue toda la gente que le parece que vivir la vida intensamente vale la pena para dejar de estar sumergidos en carreras contra otros, contra todos y fundamentalmente contra nosotros mismos.

domingo, 11 de octubre de 2009

Competencia.

Pensamientos normales de hoy en día:

Quiero ser el mejor. Mejores minas. El profesional más exitoso. El tipo más conocido, más popular y con más contactos. Quiero ser más que los demás, tener más que otros. Que me envidien y traten de imitarme, así como yo hoy envidio y trato de imitar a otros mejores que yo. Dentro de mis posibilidades, voy a aliarme con aquellos más fuertes para obtener beneficios. Voy a cargar a los más débiles, para que no lleguen a ser como yo.
En el deporte, voy a matarme para tener el lugar que vos no. En la vida, para tener la casa que vos no. Para que hablen de mí y me prefieran, y me respeten.

Estimados Lectores:

Estoy convencido de que la sociedad actual nos mete en una carrera violenta contra el prójimo en la cual es estrictamente necesario malgastar nuestras vidas en tener más elementos de estatus social que los otros.

Es triste, pero hoy pareciera que los bienes materiales, por ejemplo, hacen mejor a una persona de acuerdo a cuantos posea. El lugar donde uno vive le otorga un estatus de persona. La educación, según el colegio al que haya ido, lo hace a uno mejor persona.

En mi opinión, hace rato ya que el mundo se olvidó de que lo realmente importante es crear o hacer algo que nos haga trascender.La frase de "plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro" es cierta. Somos seres culturales porque establecemos una trascendencia para las generaciones posteriores, marcamos un recuerdo en ellas. Uno nace con grupos de pertenencia definidos, lo exponen a una sociedad con pautas culturales, pero no por eso tiene que obedecerlas y respetarlas a rajatabla.

Desde este espacio, me opongo a que familias que pueden alimentar a sus hijos y les sobra la capacidad para más que eso, se gasten en brindarles más bienes materiales en vez de apoyarlos, formarlos en valores morales y permitirles trascender, que a mi entender es mucho más necesario para ser una persona íntegra.

Yo considero valioso poder establecer un contacto con la naturaleza, vivir a pleno la vida familiar, lejos de la envidia contra los otros, la competencia insana que sólo benficia a los que venden y fomenta rencor, desamor y aislamiento entre la gente.

Esto no quiere decir que el éxito profesional, el dinero y los bienes materiales sean malos. La idea de esta entrada es encontrar un equilibrio entre lo verdaderamente importante y el confort que nos brinda la tecnología y la sociedad actual. Y creo que falta alguien que inculque en la gente los valores humanos para convivir en armonía.

Los colegios, porque son un negocio o no se quieren meter, se limitan a enseñar lo académico. Los padres cada vez trabajan más y encuentran menos tiempo para educar a sus hijos. Esto resulta en personas que sólo miden por lo material y no pueden disfrutar de la naturaleza y el amor familiar, porque lo ven como una pérdida de tiempo.

La competencia es para los animales, o para las empresas. La competencia es para los fríos, e incluye vencer al otro. La competencia genera envidia. La envidia no se lleva con el amor, la convivencia sana y la cooperación.

Martín.

P.D: Comunidad Moral cruzó la barrera de las 5.000 visitas!!! Muchas gracias a todas las personas que se toman el tiempo de leer las entradas, a pesar de que sean largas. Gracias a los que comentan, a los que dan ideas, a los que se pasaron horas conmigo rompiéndose la cabeza por un mundo un poco mejor. Gracias a los que publicitan el blog desde sus nicks, aunque sean poquitos. Gracias a los que me dicen que me leen! Eso me pone contento....Espero poder seguir escribiendo en el blog mientras vaya a la facultad, y que cada vez más se difunda y se comente y haya un espacio para hablar de estos temas entre todos.
comunidadmoral@hotmail.com para entrar al grupo y conocer al resto de los miembros. Desde ya están todos invitados a comentar.

domingo, 4 de octubre de 2009

En frío y en caliente.

Estimados lectores:

La vida no nos pide permiso cuando nos tiene que pasar algo inesperado. La vida nos sorprende y nos asusta, nos hace reaccionar en el momento menos pensado y demostrar así quienes somos. A eso yo le llamo reaccionar en caliente.
Por el otro lado, están los planes, las decisiones estudiadas, la mente en frío analizando cada aspecto dejando de lado lo instintivo y lo animal.

El objeto de esta entrada es reflexionar un poco sobre la naturaleza humana, que se manifiesta mucho más cuando debe reaccionar en caliente que en frío. Cuando un amigo, familiar, ser que amamos, tiene un problema, nuestra reacción inmediata es la que cuenta y la que él o ella se llevan como impresión de nuestra actitud. Bajo ningún concepto podemos posponer el problema de un amigo, o sus momentos de buena suerte. Tenemos que estar ahí cuando la gente que amamos nos necesita, porque para eso se nos dieron sentimientos y raciocinio. De otra forma, lo único que demostramos es que existe una relación vacía, donde usamos a la gente y no nos importa en lo absoluto las circunstancias que pueda llegar a estar atravesando.

Otra cosa que como seres humanos nos ocurre es el miedo a lo desconocido y lo feo. A veces, alejarse de las situaciones que son dolorosas puede ser la salida fácil, pero nunca la mejor para nosotros ni mucho menos para el que la está sufriendo. Es necesario, como personas, saber acercarnos con humildad, ofrecer ayuda en lo que podamos y darle espacio al otro para poder expresar lo que siente y lo que necesita. Si realmente amas a alguien y te escudás en no saber manejar una situación, sólo demostrás poca voluntad para involucrarte.

En conclusión, las reacciones en caliente son, la gran mayoría de las veces, la verdad de nuestro sentimiento. Y si sentimos que nos falta apoyar a los que nos necesitan por algún motivo, entonces tenemos que ponernos a disposición lo más rapido posible. Los problemas urgentes de otros, si realmente los queremos, no se anotan en la agenda.

Martín.

P.D: comunidadmoral@hotmail.com es el mail que te va a permitir hablar conmigo, opinar, ponerte en contacto con otros chicos que alguna vez pasaron por acá y piensan que la juventud tiene mucho por decir todavía. Si vos tenés algo para decir, no dudes en dejar tu comentario.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Sobre la Belleza.

Estimados lectores:

Gracias por leer lo que escribo. Sé que hay muchos lectores que por ahí no comentan o no me dicen que leen y sin embargo se pasan por el blog cuando lo actualizo o para leer lo que tengo para decir. La idea de tener un blog es precisamente esa, poder compartir con todos los lectores las opiniones personales y abrir el mundo al debate.

El tema que quisiera abordar hoy es el de la belleza. La belleza es una apreciación personal, un juicio de valor que hacemos con cosas que nos gustan o nos generan rechazo. Hay cosas que nos parecen lindas como individuos, y las llamamos gustos personales. Por ejemplo, los diferentes tipos de música: a mí me gusta el rock y el metal, a otros el reggueton, a otros la música clásica. Esos gustos, a mi entender, están enmarcados en lo que es un parámetro impuesto por la sociedad. A nadie le gustan un par de ruidos descolgados que quizás en un siglo van a ser canciones famosas. En 1800, el rock hubiese quedado muy feo, porque sencillamente no estaba dentro de lo conocido o lo aceptable en esa sociedad.

Así como hay belleza dentro de la música, hay belleza dentro de todas las cosas. Los lugares del mundo, la naturaleza, las personas, son todos objetos que podemos disfrutar y entender como bellos. Creo que es cierto que así como a los de 1800 los condicionaba su época y su sociedad, a nosotros nos pasa lo mismo y nos perdemos, por ese mismo condicionamiento, disfrutar de muchísimas cosas maravillosas.

Nos perdemos de disfrutar la naturaleza, porque está de moda la ciudad y el glamour. Nos perdemos de disfrutar de salvar a un sapito, porque dan asco porque si. Nos perdemos de la amistad, la familia y del tiempo valioso de ocio porque la sociedad impone, muchas veces, tecnología y actividad constante. Nos perdemos de una noche mirando las estrellas porque la fiesta está de moda.

En mi opinión personal, hay modelos que están en decadencia, y se vislumbran ya aquellas cosas que van a venir a reemplazarlos. Se está volviendo a las bases familiares, al noviazgo serio (lean a Hannah Montana y a los Jonas Brothers a ver qué dicen), al amor por la naturaleza. Mis gustos personales no son motivo de esta entrada. Lo que sí quiero destacar es que tenemos que intentar guiarnos sobre lo que es lindo o no, no por lo que digan otros.

Sentir y ejercer esa independencia de pensamiento nos hace únicos como personas.

viernes, 21 de agosto de 2009

Identidad.

Estimados Lectores:

Hace tiempo que vengo pensando en cosas como las que definen nuestra identidad. Más de una vez uno escucha frases y consejos que nos piden que sepamos quiénes somos, como una especie de llave de la felicidad o al menos de un camino para empezar a construir. Las personas tenemos un sentido de la identidad amplio. Pertenecemos a muchos grupos de pertenencia (valga la redundancia) , somos de un país, de un colegio, de un equipo de fútbol, de un barrio y de una familia. Pero más que ninguna otra cosa, somos nosotros mismos, únicos e irremplazables, los que tenemos que tomar conciencia de esas características y aprovecharlas para definir nuestras metas. Por eso, a veces elegimos una bandera, nos identificamos con algunos ideales y los defendemos. Cuando defendemos esos ideales, estamos forjando nuestra identidad, cuando no lo hacemos, nuestro grupo de pertenencia es sólo pasajero.

Puede ocurrir que nuestra identidad condicione nuestras metas. Nuestra historia y nuestro pasado deben acompañarnos para siempre, taparlo no tiene sentido y sólo lleva a mentiras para los que nos rodean. De esta forma, considero ilógico que una persona traicione sus raíces, y su identidad. Un oprimido no puede volverse ladrón y oprimir a otros, una persona que es abandonada no puede abandonar a otros. Al menos, yo creo que no debería poder hacerlo sin sentir una culpa terrible.

Pero, ¿qué pasa cuando no nos gusta nuestro pasado?. Como seres humanos, cometemos errores, y a veces no es lindo tener que andar contándole a todo el mundo las cosas en las que nos equivocamos. A veces, incluso, nuestro pasado está marcado por cosas vergonzosas o que no queremos contar, y a los demás se las ocultamos.

Mi objetivo no es andar diciéndole a la gente lo que tiene que hacer, sino vertir mi opinión personal en estos temas que considero que a veces se tocan poco y son muy importantes. Por lo tanto, quiero decir que no es válido para nosotros como adolescentes fijarnos metas descabelladas olvidando de donde salimos y el sacrificio que en muchísimos casos se hace para que nosotros podamos llegar lejos. A veces, llegar lejos es ser feliz sin irse a ningún lado. A veces, ser exitoso es no tener demasiado, pero sí tener con quién compartirlo. Para hablar de mí, yo no voy a ir a una facultad privada cuando no es mi estilo de vida, por una cuestión de identidad. Por el mismo motivo no voy de viaje de egresados a Bariloche, o no tomo. Sé que mis metas van a estar ligadas a como soy yo, aunque la sociedad o una gran mayoría dicten lo contrario, y aunque ser exitoso sea privilegiar el dinero por sobre el amor, yo pertenezco a una familia cuya identidad me da el respaldo para ser feliz así, y aun así tener mi propia vida independiente.

En conclusión, quiero decirles a los que me leen que la verdadera llave de la felicidad no es conocer quién es uno, sino poder estar orgulloso de quién uno es y compartirlo con nuestros seres queridos. Nuestro pasado no se borra, existe en nosotros. Sólo se puede estar tranquilo con uno mismo si éste se asume y afronta, sin taparlo bajo la alfombra. Vivir el presente y ser feliz significa honrar cada acto con amor y respeto, entendiendo que cada acción que hacemos forja nuestra identidad mañana.

Martín.


comunidadmoral@hotmail.com es el mail que tenés que agregar si te parece que podés aportar algo, sacar algo en limpio y mejorar a la juventud de hoy. Vas a ver que hay muchos locos así, grandes, chicos, viejos, sin clases sociales y desparramados por el mundo que esperan su oportunidad de decir algo.

viernes, 31 de julio de 2009

Sobre los padres.

Estimados lectores:

Hoy en el diario Clarín salió una nota sobre los divorcios y las tenencias de los hijos, que en un 90% de los casos van para las madres. Para aquellos que no están familiarizados con los términos de un divorcio, se le llama tenencia, custodia o guarda a los cuidados y protección directa que los padres tienen para con sus hijos. Esto incluye convivencia, atención diaria y contención afectiva. A partir de la situación de divorcio, la ley argentina establece que la tenencia debe siempre ser de la madre si los menores tienen menos de 5 años a menos que represente un riesgo para el menor, pero más allá de eso no hay leyes que regulen a quién se le debe asignar la guarda de un hijo.

Generalmente, cuando se divorcian los padres, el otro padre pasa a ser el "no conviviente". Con un régimen de visitas y una cuota alimentaria para pagar, ve menos a los hijos y el hijo pierde contacto con el/ella. Volviendo al artículo del diario Clarín, surgen muchos problemas a la hora del divorcio, como el no querer pagar la cuota alimentaria, el no dejar que los hijos vean al otro padre, o que quizás no quieren hacerse cargo de la crianza del hijo y dan más importancia al trabajo.

Yo soy una prueba de que los padres eligen hacerse cargo de sus hijos por amor. La maternidad es un conjunto de obligaciones que se deben asumir desde el momento que el niño está en la panza de la madre hasta que cumple 21 años. Lo mismo ocurre con la paternidad. La pregunta es: ¿Uno tiene un hijo para "cumplir" con obligaciones, o lo tiene porque quiere? ¿Qué pasa cuando un padre no se hace cargo de su hijo? ¿Qué pasa cuando no paga la cuota alimentaria o no se ocupa de su crianza? A veces, está el otro padre para hacerse cargo, o se contratan empleadas que, pagas obviamente, hacen que el chico vaya creciendo sin tener verdaderas relaciones con sus padres. Incluso en matrimonios sin divorcios, existen padres que no se ocupan de criar a sus hijos como debe ser.

Es importante destacar que los hijos tenemos derechos. Últimamente se le viene prestando más atención al hecho de que nosotros, como menores, también podemos opinar cuando se trata de nuestra vida, y de con quién, en caso de un divorcio, queremos pasar nuestra vida la mayor parte del tiempo.

En mi caso en particular, yo tengo la suerte de que mi papá, cuando mi mamá fracasó como madre, me recogió y me dió todo el amor del mundo, pudiéndose haber borrado, formando una nueva familia. La TENENCIA, en ese momento, la tenía mi madre, y sin embargo, cuando hay amor, esas figuras legales no sirven de nada. O sea, a mi papá lo amparaba la ley para dejarme en banda. No lo hizo porque me ama. Simple. Como hijos, y si quieren miren los Derechos del Niño, tenemos derecho a amor y a una vida en familia y sana. Piensen cuántos chicos en este momento deben estar necesitando eso, pobres y ricos, con padres casados y divorciados.

Cabe señalar que, a veces, el amor no tiene leyes que lo amparen. El amor de padres a hijos se vive todos los días, en familia, y es sagrado como nada lo es. Los padres, como padres, tienen muchas obligaciones que cumplir, incluso cuando no ven a sus hijos, y si no las cumplen porque "la ley no dice", ¿acaso pagar una cuota alimentaria o cuidarlos no es por su bien? Nunca se deja de ser padre, ni hijo. Nosotros como hijos valoremos cuando nuestros padres no trabajan a "reglamento", y nos dan más de lo necesario, en forma de tiempo, atención y amor. Con nuestras acciones los honramos y hacemos que su esfuerzo en nosotros valga la pena.

Martín.

domingo, 19 de julio de 2009

Vivir acostumbrados

Estimados lectores:

Desde el aislamiento de la gripe A vuelvo a postear en mi blog algo que vengo con ganas de postear hace tiempo. Quisiera hacer una reflexión sobre la vida que vivimos, en la que necesitamos estar acostumbrados a ciertas cosas para poder progresar y no ser conformistas.

Uno se acostumbra a respirar, a caminar, a que todos los días salga el sol por su ventana. Uno se acostumbra a su papá y a su mamá, a que le cocinen, a que le laven la ropa y lo cuiden. No todos tenemos la misma suerte. Muchas veces me pasa a mi personalmente, que me encuentro incómodo con situaciones que, si fuese otra persona, encontraría maravillosas y llenas de oportunidades. No tenemos que ser genios para darnos cuenta de que muchísimos chicos deserían, quizás, estar "aburridos" escuchando música con un celular y la computadora con banda ancha. No hay que ser un genio para darse cuenta de que, cuando no nos gusta la comida, hay otros que están esperando para comer de nuestra basura.
Cuando le contamos nuestros problemas a un amigo, muchas veces no podemos ver que, por suerte, tenemos un amigo a quién contarle esos problemas.

La idea no es estar todo el tiempo tristes porque hay gente que no tiene qué comer. Si uno elige realmente ese camino y está dispuesto a comprometerse, entonces que no sea de la boca para afuera y que ayude al prójimo. Pero si uno no va a ponerse a ayudar al otro, entonces es suficiente con que valore lo que tiene, con que se sienta agradecido para con los que le dan amor, cariño y cuidado todos los días. De esta manera, la vida se vuelve más linda, más alegre, más llena de luz. Si uno es conciente de lo que tiene todos los días, entonces cuando algo le falta no lo sufre tanto. Además, si uno sabe el amor que da a los demas, entonces sabe que tiene un valor para los otros.

Este no es un planteo conformista. Pero la próxima vez que estés triste porque algo pequeño te falta, sonreí por todo lo que tenés. Estar triste hace mal a uno mismo, hace mal a los demás y, por último, los minutos que uno está triste, después no los vuelve a recuperar!
El verdadero progreso surge cuando uno obtiene algo esforzándose, pudiendo disfrutar no sólo los resultados sino el proceso que le llevó obtenerlo.

Saludos,

Martín.

miércoles, 24 de junio de 2009

Sobre el amor.

Hola a todos:

Vuelvo a postear después de bastante para tocar un tema que se viene dando en mi mente seguido, y es muy particular de cada persona. Muchos pueden estar o no de acuerdo en lo que yo diga, pero claro, no estoy diciendo que mi forma sea la correcta sino que sólo es la que yo siento que es correcta.

El tema es el del amor de pareja, o las relaciones.

Algunos, cuando se ponen de novios, privilegian la libertad de sus vidas antes que el tiempo con su pareja. Otros, como yo, entienden que estar en una relación trae aparejado no querer separarse de la otra persona.

Algunos piensan, con su razón, que muchas veces un novio/a se vuelve invasivo...otros, como yo, pensamos que el amor incluye compartir la vida del otro, y sentimos el placer, o la necesidad, de estar comunicados en fisico y alma constantemente.

Voy a dar mi opinión personal sobre lo que es estar de novio. Cuando yo estoy de novio, no uso a la gente. Pienso que disponer de una persona en mi tiempo libre es usarla, pienso que mentirle u ocultarle mi identidad es engañarla y que eso automáticamente arruina la relación. Estoy convencido de que el solo hecho de querer o desear a otra chica mientras estoy con una novia, es serle infiel.

Me pasa que no me dan ganas de mas nada que estar con ella, y de pronto salir con amigos no me interesa tanto, y toda mi vida comienza a incluirla. Puedo parecer un pesado, puede parecer que me quiero casar, pero yo siento, y tuve la suerte de encontrarme con personas que pensaban lo mismo, que el amor es una conexión full time, que no importan las apariencias, y que lo que importa es poder confiar en el otro, sentirse amado y enamorado, a tal punto de entregarse sin secretos con el otro.

Yo creo que existen fondos, y formas. Las formas son actos superficiales de las personas, sus maneras de actuar, cosas que podemos cambiar o ceder por el otro. El fondo por consiguiente son los principios, los códigos morales de la gente, y pienso que deben ser similares en una pareja para que pueda haber una relación sin tensiones.

Como verán, no estoy dándole importancia a la redacción de esta entrada, sino a lo que me sale decir para expresar algo que son puras emociones y, como tales, son difíciles de describir con palabras. Yo creo que la vida en parte se rige por la pasión que le ponemos a cada acto que vivimos, y que eso marca la diferencia entre vivir intensamente o de forma rutinaria y aburrida.
Para mí, el amor debe ser siempre pasional, dejándose llevar por las emociones y de esa forma disfrutando el compartir con el otro hasta el máximo. Cuando el amor se vuelve rutinario, empieza a morir.

A todos los que piensen que esto es absolutamente cursi, tienen algo de razón. Pero es mi opinión del amor, del estar de novio, que ya de por sí es algo romántico. El que piense que nunca tuve nada poco serio, se equivoca. Formé mi opinión después de probar lo que es algo pasajero, y decidí que no me siento cómodo en esas situaciones.

Invito a opinar a todo el mundo, a decir lo que para ellos es estar enamorado y lograr definirse como personas para saber qué buscamos en el otro.

Martín.


P.D: comunidadmoral@hotmail.com si querés formar parte de esto, y comunicarte con gente que piensa parecido.

sábado, 30 de mayo de 2009

JA!! Y dicen que soy aburrido...

Bueno, volví después de mucho tiempo. Pido perdón por no postear pero estuve a mil trabajando en un proyecto espectacular para el cual “contraté” la consultoría de mi papá. Bueno, no les voy a mentir, la idea es de él, que tiene muchísima experiencia en proyectos de todo tipo, y me participó a mi.

Señoras y señores, se viene la música para revolucionar, por ahora, toda la zona sur. Estamos trabajando en un proyecto de dos etapas. La primera consiste en formación en la música, con clases y academias itinerantes o móviles, y la segunda consiste en un proceso de formación y selección de bandas, con coaching, soporte (que incluye grabación de singles, álbumes y video clips), presentación en diferentes lugares y eventos a nivel zonal, nacional e internacional.

Además, tenemos a la venta instrumentos musicales de todo tipo. Desde guitarras, bajos, órganos, percusión y vientos hasta amplificadores y estudios de grabación portátiles computarizados para tu propia casa. En fin, todo lo que te puedas imaginar y lo que no te puedas imaginar también.

Les comento a todos los interesados que el espacio que proponemos es un ambiente sano, de aprendizaje, de explorar y explotar un área cultural que es la música y que obviamente nos identifica como juventud. Por eso, les recuerdo que, como siempre, corre entre nosotros el respeto, la buena onda y los códigos morales.

Obviamente, ya estamos desarrollando la página web, donde cada participante va a poder contar con su acceso y espacio personalizados, pero mientras tanto, todas las dudas, consultas, inquietudes y sugerencias envialas a martuhecht@hotmail.com

Gracias,
Martín.

sábado, 2 de mayo de 2009

Se cortó la luz.

Estimados lectores:

Hagan de cuenta que se corta la luz por un momento. La computadora que estaba con el facebook y la música con auriculares ya no anda, nuestros hermanitos que están mirando la tele ya no la pueden ver, mamá y papá no pueden trabajar ni mirar una novela ni la película, etc.

Se corta la luz, y se corta la rutina. ¿Y qué pasa? La mayoría de las veces que tenemos la chance de estar en familia y de que haya un apagón, terminamos prendiendo unas velas y nos ponemos a disfrutar charlas, juegos, un partidito de truco, o una comida medio improvisada. Nadie se va a hacer la suya, porque no hay MSN, no hay facebook, no hay tele que nos robe el tiempo.

En mi casa esto no fue necesario. Mi papá y mamá intentaron desde la fundación de la familia armar un sistema donde pudiéramos compartir todo, todo el tiempo. Sin embargo, a los más chicos nos ganó la tecnología, y siempre tuvimos algo que hacer. Por eso, hubo que forzar "apagones", hubo que cortar con las "pantallitas" para que los chicos podamos aprender que la familia se construye compartiendo y no encerrados en un jueguito, aunque sea realmente muy divertido.

Y el tiempo pasó y logramos entre todos pasar domingos bárbaros, pero compartiendo siempre, contándonos todo, cocinando, charlando, planificando viajes, conociendo un poquito más la vida de cada uno. En casa los domingos no se estudia, no se trabaja, no se juega solo. Se comparte y se aprende a vivir en familia. Por eso, tengo todo el apoyo que necesito desde mi casa.

Les aconsejo a los que quieran, que propongan algo parecido en casa. Busquen el día donde nadie trabaja o sale, y armen un espacio para compartir en familia. De a poco, van a ver cómo surgen cosas nuevas...y después me cuentan.

P.D: Se viene una entrada de Agostina. Además, sigo esperando preguntas para entrevistar a la profe de arte. Si querés unirte a Comunidad Moral para intercambiar opiniones con el resto de los chicos, agregá a comunidadmoral@hotmail.com a tu MSN y listo!


Saludos,
Martín.

domingo, 12 de abril de 2009

Lo fácil, y lo correcto.

Estimados lectores de Comunidad Moral:
Estuve mucho tiempo sin postear, esperando encontrar algo realmente valioso que escribir en este espacio. Quiero compartir con ustedes una reflexión y conclusión mía que surgió en casa a partir de la película "El abogado del diablo" ( si no la vieron, se las recomiendo).

A veces, es necesario decidir entre la vanidad y la humildad, entre lo fácil y lo correcto, entre lo placentero y lo que debemos hacer. No voy a dar sermones de elegir lo correcto, no voy a juzgar a los que eligen lo fácil. Quiero hacer énfasis en las consecuencias que traen nuestras elecciones, y en también poder proyectar esos resultados antes de elegir, porque coincido con muchos de ustedes en que lo fácil es siempre tentador y cómodo cuando las situaciones nos apretan.

La vida está llena de situaciones en las cuales, ya sea importante o no, las elecciones nos marcan dos caminos bien diferenciados: un sacrificio necesario para sobrellevar el problema, que a veces se presenta como " el camino del bien", y existen formas de dejar solucionar a los otros, de posponer, de esquivar, de borrarse, de no hacerse cargo. Miles de formas fáciles que no requieren nuestro compromiso.

¿Se puede vivir con el remordimiento de haber hecho algo que perjudique a los demás en nuestro beneficio sin necesidad? Yo prefiero dejar todo para evitar que un problema mío se transforme en un problema para muchos. Además, considero que es muy gratificante haber terminado con un problema, habiendo hecho todo lo que creemos correcto para solucionarlo, y llevar adentro mío el mérito de haberlo logrado.

La película me hizo pensar en muchas actitudes pasadas, en las cuales opté por lo fácil. Me hace darme cuenta que cada decisión esconde una importancia especial, porque es como si a cada paso estuvieses definiendo tu futuro, "apretando el botón de una bomba atómica". Y pesan sobre nuestras espaldas nuestras decisiones, porque nos definen como personas, y nuestra fuerza de voluntad para llevarlas a cabo es puesta a prueba constantemente.

Yo concluyo en que cada vez que hay que elegir, aunque sea difícil, lo correcto siempre trae más frutos que lo sencillo. Aunque duela hoy, como una vacuna, un sacrificio puede traernos muchos beneficios mañana, y el placer fácil puede jugarnos en contra el día después. A veces, puede costar entender el motivo de esos beneficios que vendrán, y está en el análisis de cada uno poder verlos. Es algo en lo que aún tengo mucho que crecer y mejorar.

Un saludo,

Martín.


P.D: Si querés opinar y conocer chicos que quizás viven una vida más espiritual, unite a Comunidad Moral, un grupo donde vas a poder compartir e intercambiar ideas con el resto de los miembros, aportar tus propias opiniones y ver que no toda la juventud de hoy es como la pintan, hueca, adicta y sin futuro.
Para unirte, sólo agregá en tu MSN a comunidadmoral@hotmail.com y listo!!

sábado, 21 de marzo de 2009

Decidir. ¿Solo o acompañado?

Lectores de Comunidad Moral:
Vuelvo al ruedo después de bastante tiempo ( algo más de dos semanas ) porque realmente encontré algo digno de estar en este blog. Como el título les adelanta, la toma de decisiones en la vida de una persona es lo que en gran medidad determina los resultados de todo lo que emprende, y está claro que en la adolescencia, etapa de transición entre niñez y adultez, es necesario que aprendamos a tomar decisiones correctamente.

Siempre surgen problemas. Como jóvenes, desconocemos muchísimos aspectos de la vida y nuestras decisiones son, a veces, mucho mas impulsivas de lo que debieran ser. Por otro lado, como adolescentes tendemos a confiarnos y, cuando acertamos, pensamos que eso nos habilita a tomar las riendas de algo tan complicado como nuestras propias vidas.

Claro que, entre medio de nuestro proceso de cambio, aparecen entes supervisores que se encargan de dar permisos, de restringir proyectos, de vigilar compañías. Son nuestros padres, generalmente, los que hacen ese trabajo. Es el trabajo sucio, el lado conflictivo de ser adolescente, pero en fin lo que nos forja como ciudadanos y no como entes destructivos o inadaptados sociales.
Frecuentemente puede pasar que querramos conservar una vida privada. Es esa vida privada la que hace que nos separemos de nuestros padres en lo que a confianza respecta, que busquemos asidero de nuestras ideas en otros, que generalmente tienen nuestra misma edad e inexperiencia.

Muchos adolescentes piensan que para crecer como persona es necesario volverse independiente de los padres llevando una doble vida, ocultándoles la realidad de los hechos, muchas veces haciéndolos sufrir innecesariamente.

Tengo la suerte de contar con una mamá que me da tanta bola que, no sólo que me educó para que tome muchas decisiones acertadas, sino que me da un marco de confianza tal que puedo hablar con ella lo que sea, sin tener que esconderme. Como cualquier ser humano, tiendo a equivocarme, a reservar actos que no sería necesario reservar con ella. Pero aprendí, a la fuerza,
que comentarle mis decisiones y dejarme guiar casi siempre va a dar mejores resultados que no hacerlo.

Muchos podrán decir: "Así no vas a tener experiencia de vida" y yo respondo que tener experiencia de vida no es equivocarse mucho, sino llevar a cabo muchas cosas, entendiendo en el camino lo que cuesta realizarlas y disfrutar de los resultados.

Otros pueden decir: "Pero si no probás lo que tenés ganas de hacer, aunque esté mal, ¿como vas a saber si es lindo o no?" Para eso señores, están nuestros padres. Si nosotros podemos abrirnos y decirles que realmente queremos algo y eso no atenta contra nuestra vida, nuestra salud, entonces ¿que problema tendrían en dejarnos?

Les dejo esta entrada para que comenten, cuenten sus experiencias. Desde si funcionan o no los consejos de papá y mamá, hasta lo que hacen por atrás y lo que no podrían hacer si ellos se enteraran. Reflexionemos entre todos si ser realmente maduro es cortarse solo y ocultar cobardemente, o si decir con orgullo, aunqu esté equivocado, lo que pensamos y sentimos ante los adultos, es realmente tornarse adultos.

Saludos,

Martín.

PD: Para unirte a Comunidad Moral sólo tenés que agregar a comunidadmoral@hotmail.com a tu msn y listo! vas a poder contactarte con los otros 25 miembros.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Gracias papá y mamá.

Estimados lectores:

¡Vuelvo a postear y prometo postear mas seguido! Pido disculpas, ya que el empezar el colegio me hace retrasarme un poco con el tema del blog. Sin embargo, tengo algo para compartir aquí, y espero poder contar con las opiniones de los miembros como de los visitantes ocasionales.

Esta reflexión surgió hace bastante tiempo, y es en mi casa donde se gestó. Como siempre, papá y mamá ayudan a hacer que en mi cerebro y en mi corazón crezcan la mayoría de las cosas que acá se escriben, lo cual no tiene absolutamente nada de malo (y para el que puede verlo, todo de bueno). Ojo, esto no quiere decir que no tenga opiniones independientes y que sea diferente a ellos, pero parecerme a ellos me encanta y me hace llevarme bien.

Volviendo al tema...

En el colegio mas de una vez me han dicho: "Si yo tuviera tus notas, me comprarían un auto" Así de sencillo. Voy a analizar esta frase para poder compartir mis conclusiones y mis sentimientos sobre ella.

Mi papá y mamá se tomaron y toman muchísimo tiempo de sus vidas para criarme. Este proceso de crianza y educación viene de hace ya bastante, desde que yo tengo unos 8 años. Desde ahí he aprendido modales, conceptos de la vida, pasando por la forma de ser una persona saludable y por aprender a multiplicar y dividir sin usar la calculadora. Mi papá me despertaba con un jugo de pomelo y con cuentas de multiplicar y dividir. Seguramente suena raro, pero es algo muy importante. Mientras preparaba el jugo de pomelo, ¿que estaba haciendo? ¿ Y mientras compraba los pomelos? ¿ Y mientras me enseñaba a bañarme y a ser prolijo con carpetas y folios? Estaba haciendo precisamente ESO.

Si estaba ocupándose de mi, entonces no estaba ganando plata para comprarme un auto.

Mi mamá de verdad ( o sea la esposa de mi papá, la que me dio el amor de madre) estaba, a sus 32 años de edad, haciéndome dietas y enseñándome con todo su tiempo y amor a hacer trabajos prácticos, a combinar la ropa, a andar en bicicleta. ¿ Pudo haber ido a un gimnasio, a un Spa? Sí, pudo. Pero no lo hizo. También pudo haberse cruzado de brazos y decir: " que se encargue la madre". Tampoco lo hizo.

También hay mérito mio. Muchos chicos quizás tienen todo el apoyo de sus padres y no lo usan, o los enfrentan, desgastándolos y desmotivándolos. Yo siempre quise aprender, crecer, mejorar. Aprendí a nunca estar conforme, a siempre querer más. También, claro, aprendí a frenar y mirar a mi alrededor todo lo que vengo cosechando y HOY estoy muy feliz, pleno como persona. Pero se las debo a Papá y Ce. ( nota para entendidos: los blogs son criados hasta los 17 por su mamá, después vuelan del nido :D )

Vuelvo a lo que me motivó a hacer esta reflexión, a ponerlo por escrito. Si vos sos joven y ves que otros andan en auto, que otros salen mas y los dejan hacer cualquier cosa y mamá te reta y te dice que te abrigues, amala, no la desprecies. Pensá bien, y analizá, quefulanito/a que tiene auto y visa gold quizás lo tiene para que los padres no tengan que ocuparse de ella/el porque, creelo, ¡criar a un hijo es más difícil y desgastante que hacer plata!

Y yo pregunto: Con que me quedo, ¿el auto o el amor y los recuerdos y toda la experiencia de vida? A ver. Un auto me da placer, manejar, salir, y vale 50 mil pesos. El amor me da hermanos que me aman, padres en quien confiar absolutamente todo, algunos amigos que realmente valen la pena, cultura, educación, la bandera de la escuela, un blog con más de 2000 visitas, y nadie me lo puede comprar. ¿ Cuánto vale el hecho de que papá haya dejado de trabajar o mamá de comprarse ropa o mirar la novela? ¿Tiene precio? Y no, no es su obligación.

Con el auto NO PUEDO comprar el amor, con el amor y el conocimiento, sí puedo comprar un auto. Saquen sus conclusiones.

Si te parece que lo escrito en este blog vale la pena, si te gusta la forma de pensar mas espiritual y menos materialista, si pensás que sos un bicho raro porque no te cabe ponerte en pedo y fumar, entonces podés unirte a Comunidad Moral. Para hacerlo, sólo tenés que agregar
a comunidadmoral@hotmail.com a tu MSN y podés empezar a conocer al resto de los miembros, ya somos mas de 20!!!

Un saludo,

Martín

domingo, 22 de febrero de 2009

No somos los únicos!!! Revista La Nación.

Estimados miembros:

Como verán, les dejo un importante artículo que salió en la revista de La Nación sobre un tipo de riqueza que se mide en base a la felicidad de las personas. ¿Les suena? A mi si!!! Al parece el mundo comienza a notar que el dinero nada tiene que ver con ser feliz, y aunque parezca que todos los tienen muy en claro, la mayoría de los mortales sufre horrores por no poder acceder a bienes materiales que lo envanecen y lo tornan vacío, dejándolo sin tiempo para su desarrollo personal y para brindar amor al entorno y a sus afectos.
Aunque parezca lejano y poco importante, Buthán es un país entero. Un país que adoptó una filosofía mas sana, y no por ignorantes, sino por creer que es lo mejor para ellos. (¿Acaso algún lector cree que alguien puede ser taaan ignorante como para desconocer la existencia del capitalismo?)

Por favor comenten, y encuentren en este artículo algo mas que un simple periodista. Las diferentes definiciones de felicidad nos abarcan, y redoblen el esfuerzo en la senda de las buenas acciones, porque la felicidad es "un modo de vida" mas que una meta. Es algo que se vive todos los días.

Aquí el artículo:


En Bután, un pequeño reino montañoso ubicado al sur de la cordillera del Himalaya, está prohibido fumar, estés donde estés. Se cree que el nombre Bután deriva del sánscrito y significa "tierras altas". Varios de sus picos superan los 7 mil metros de altura. El 90 por ciento de su población (poco más de 2 millones de habitantes) vive de la agricultura (arroz, trigo, maíz, frutas) y la ganadería (vacunos y yaks). Sus principales vecinos son China y Tíbet, al Norte, e India, al Sur. Bután se independizó de la India en agosto de 1949.

En 1972, con 17 años de vida independiente, asumió Jigme Dorji Wangchuck, su cuarto rey, quien en 2006 abdicó en favor de su hijo Jigme Khesar Namgyal Wang Chuck, entonces de 26 años. El rey padre fue quien prohibió fumar en todo el territorio. Y quien, a poco de asumir, lanzó al mundo una propuesta novedosa y audaz: que la riqueza de los países dejara de medirse por sus índices económicos. Planteaba que se omitiera como referencia el producto nacional bruto y se tomara, en cambio, lo que él llamó producto nacional de felicidad.

Quizás el rey sabía de lo que hablaba. Bután tiene una renta anual per cápita de 1200 dólares y la esperanza de vida de sus habitantes alcanza a los 55 años. Aun así, figura octavo en el Ranking Internacional de Felicidad elaborado por el sociólogo británico Adrian G. White, de la Universidad de Leicester. Para llevar adelante su medición, White tomó como factores de referencia la satisfacción con la propia existencia, la expectativa de vida en cuanto a longevidad y el sustento ecológico (hábitat). El caso Bután nos remite, sin embargo, a una pregunta esencial: ¿es posible medir un hecho intangible como la felicidad? ¿Se la puede traducir en índices y porcentajes? Y, finalmente, ¿nos haría esa medición más felices?

La intención de "computar" la felicidad adquirió características de manía en la última década, al calor de la desmesurada algarabía económica que tiñó a Occidente y que acaba de desteñir de manera dramática y abrupta. En uno de sus rigurosos trabajos la New Economic Foundation (NEF), una organización británica integrada por prestigiosos especialistas en economía y sociedad que propone ampliar la mirada de los modelos prevalecientes en el mundo occidental, advierte sobre el riesgo de reducir todo a mediciones económicas. El triunfalismo de estas tendencias produjo, desde los años noventa en adelante, un peligroso reduccionismo. Se divulgó la creencia de que todo en la vida podía ser traducido a índices estadísticos y económicos. Si puede "economizarse", existe; si no, no vale la pena ocuparse de ello: ésta sería la síntesis de esa tendencia. La felicidad entró, así, en la calidad de medible. Incluso se creó una categoría para esto: la economía de la felicidad (ver nota relacionada). La ilusión perfecta
La economía remedó de esta forma la euforia cientificista despertada por el positivismo hace cuatro siglos, cuando el inglés Francis Bacon sintetizó en una consigna el entonces naciente paradigma de la ciencia: "Le sacaremos a la naturaleza todos sus secretos, aunque para ello haya que torturarla". Nacía la ilusión de saberlo todo, de controlarlo, de preverlo, de reproducirlo. La propuesta final detrás de eso, aunque nunca enunciada así, era la inmortalidad. Ya no serían necesarios ni Dios ni dioses, los hombres nos bastaríamos y no necesitaríamos nada más. No habría misterios, ni un entorno que cuidar.

Reducir la felicidad a números reitera aquel esquema. Si sabemos qué es la felicidad, si descubrimos su fórmula para reproducirla serialmente, si demostramos que depende de la economía y si logramos que la economía crezca sin cesar, todos seremos felices todo el tiempo.
Un plan perfecto. Otro paso en la intención de controlar cada proceso de la vida, de eliminar la incertidumbre, el riesgo, el misterio, el imponderable, atributos todos inherentes a la existencia. Y, sobre todo, un intento de anestesiar o de eliminar la certeza que nos acompaña desde que nacemos y que el economista y epistemólogo belga Christian Arnsperger (autor de la lúcida e inspirada Crítica de la existencia capitalista ) describe con claridad. Es la certeza de la doble finitud. Arnsperger nos recuerda que, como humanos, somos limitados en el espacio y en el tiempo. En el espacio nos restringe la presencia del otro (y no sólo la física, sino la psíquica, la de sus derechos y deseos, la de sus propuestas y proyectos, la de todo aquello que lo diferencia de nosotros y lo hace existir contemporáneamente con nosotros). En el tiempo nos limita nuestra mortalidad (aunque evitemos pensar en ella, aunque no la nombremos, aunque pretendamos ocultarla bajo diferentes apariencias).

Según Arnsperger, en el modelo económico en el que vivimos hay una doble promesa de infinitud. El que consume anhela entrar en un circuito que lo llevará de consumo en consumo. Mientras tenga algo nuevo para consumir, mientras haya una novedad, la vida continuará, está asegurada. Y si ahorra para consumos futuros, estará comprando inmortalidad a plazos. Hay quien produce eso que se consume, y quien produce recibe dinero del consumidor, y también reconocimiento. Como consecuencia, el productor siente que él mismo será inmortal, y poderoso mientras haya quien necesite ser abastecido. Para esto es necesario que quien consume siga deseando y es importante que el deseo se agote en sí mismo para, una vez saciado, dar paso a uno nuevo. Si este circuito se mantiene, sobreviene la satisfacción (que no es necesariamente felicidad, sino un remedo lejano de ella). Si se corta, crece el malestar, hay temor, angustia.

La paradoja imperfecta

Acaso por esto, un reciente sondeo de TNS Gallup sobre las reacciones de los argentinos ante la crisis económica global mostraba que los más altos índices de preocupación están relacionados con el tener que recortar gastos (66 por ciento) y con la imposibilidad de ahorrar (58 por ciento). Aun así, parecería que el simple bienestar económico no es un atajo hacia la felicidad. Poco más de un año atrás, en diciembre de 2007, en medio de la euforia oficial por un nuevo ciclo anual de crecimiento económico asiático, un estudio del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina indicaba que, entre 2004 y 2007, el índice de bienestar personal había subido apenas de 5,7 a 6 sobre un total de 10 puntos. Y que el 50 por ciento de los encuestados mostraba malestar psicológico (no recuperaba proyectos personales ni encaraba nuevos propósitos, no sentía control sobre su entorno ni había superado el estrés).
Dejar de tener, de comprar o de poder consumir genera incertidumbre e insatisfacción, pero, a la inversa, no parece haber un vínculo inmediato entre la recuperación de esos cupos y un atisbo de la felicidad. En esa línea, un trabajo que publica la revista American Psychologist informa que cinco investigaciones efectuadas en todo el mundo entre 39 mil personas (y coordinadas por el doctor David Gauss, de la Universidad de Austin) mostraron que la infelicidad es mayor en los países con economías más desarrolladas, y entre las personas más jóvenes. Por fin, el director del Instituto Australiano de estudios políticos y sociales, Clive Hamilton, retrata en El fetiche del crecimiento , un drama actual de la sociedad occidental: "Cuanto más queremos tener, más infelices somos".

Esto no parece ser casual, si se registran las famosas palabras de B. Earl Pucket, que fue presidente de Allied Stores Corporation, gigantesca cadena de tiendas que incluye a la mítica Macy´s. Fallecido en 1976, Pucket dijo: "Nuestro trabajo es hacer infelices a las mujeres con lo que tienen". Sobran las pistas, parece, para sospechar que entre dinero, consumo y felicidad no hay una relación directa.

Quizás el malentendido provenga de confundir placer con felicidad, cuando en verdad no son sinónimos, sino antónimos. El placer tiene una base sensorial, es fugaz, nace del deseo y se disipa una vez percibido para dejarnos con necesidad de más. La felicidad, en cambio, puede describirse como una integración de sentimientos y emociones que aquieta las pasiones, armoniza el mundo interior, tiene resonancias espirituales y es un estado que se instala y fluye sin prisas.

Sin delivery

En su Diccionario de filosofía , obra ineludible para explorar los mapas de esta disciplina, el catalán José Ferrater Mora (1912-1991) recuerda las variadas perspectivas desde las cuales se intentó definir la felicidad. Así, señala, para San Agustín era el fin de la sabiduría y para Santo Tomás, "un bien perfecto de naturaleza espiritual". Aristóteles (con Platón y Sócrates motores iniciales del pensamiento occidental) identificaba la felicidad con las "mejores actividades". Luego, se trata de saber cuáles son esas mejores actividades. Por este motivo, para Ferrater Mora el concepto de felicidad es vacío si no se refiere a aquello que la produce. Aristóteles, en realidad, justificaba todo aquello que conduce a la felicidad, a la que consideraba como un fin y que entendía como un estado de plenitud y armonía del alma.

Emanuel Kant, el gran filósofo idealista del siglo dieciocho, figura esencial para la concepción de la ética, no creía que la felicidad fuera un fin en sí mismo. Kant ponía el acento en la voluntad que guía los actos humanos y sostenía que estas acciones debían apuntar a la libertad, la dignidad, la verdad, y a convertirse en leyes válidas para todos. Si esto ocurriese, sobrevendría una consecuencia llamada felicidad.

Muchos años después, ya en el siglo veinte, el médico y filósofo Víktor Frankl avanzaría en esa misma dirección. "Lo que el ser humano quiere realmente no es la felicidad en sí, decía, sino un fundamento para ser feliz. Si tenemos ese fundamento, la felicidad vendrá por sí misma, y cuando menos nos preocupemos de ella, más seguros podemos estar." Quizás aquí esté, después de todo, el quid de la cuestión. ¿Puede ser la felicidad una meta? ¿Puede ser atrapada, medida, envasada, pesada, planificada? ¿Puede ser encargada de acuerdo con nuestro talle? ¿O es consecuencia de nuestras acciones, algo que nos alcanza sin anuncio previo, cuando estamos comprometidos en vivir una vida con propósito, ligada a valores que trascienden la inmediatez y lo material?

Quienes una y otra vez emprenden mediciones estadísticas u observan conductas humanas como quien espía a conejitos de indias en cámaras vidriadas, parecen creer que, en efecto, se puede obtener la fórmula de la felicidad y, además, que es posible difundirla y convertirla en un nuevo bien de consumo. Sin embargo, este tipo de experimentos no suele ir más allá de una reiterada e insuficiente equiparación entre felicidad y placer o felicidad y bienestar. De hecho, pensaba Frankl, el placer (como el poder) puede ser un fin en sí. El placer y el poder no nos permiten ir más de allá de nosotros mismos, nos exigen desentendernos de los otros para dedicarnos a su siempre imposible perpetuación. En cuanto al bienestar, que en las encuestas se suele usar como equivalente de felicidad, Manfred Linz, investigador del Instituto Wuppertal, de Alemania, en donde dirige el proyecto Ecosuficiencia y Calidad de Vida ( www.wuperinstitut.or/Seiten/org-einheiten/qp-suffizienz.html ), lo define como un compuesto de tres elementos: a) riqueza de bienes, b) riqueza de tiempo y c) riqueza relacional.

Una buena noticia para estos tiempos de crisis es que, al parecer, la riqueza de bienes no asegura la felicidad. Pruebas al canto: en La pérdida de la felicidad en las democracias de mercado , el investigador Robert Lane concluye que, una vez dejada atrás la línea de la pobreza, no está claro que el dinero y el consumo proporcionen felicidad. Muestra Lane cómo, según miles de encuestas, entre 1948 y 1970 los salarios en Estados Unidos se duplicaron, mientras que la cantidad de personas que se manifestaban felices no aumentó. Entre 1975 y 1995 el producto bruto interno de ese país se incrementó en un 40 por ciento, pero la curva de la felicidad se mantuvo inmóvil.

Las otras dos riquezas, en cambio, pueden incrementarse aun (o especialmente) en tiempos difíciles. La riqueza relacional se refiere a nuestros vínculos, a la variedad y profundidad de éstos, a las experiencias compartidas con otros, a los proyectos comunes en los que prevalece el factor humano; se trata del reconocimiento, del respeto, del afecto que circula. Y cultivar esta riqueza necesita de la otra: la de tiempo. Están íntimamente relacionadas entre sí, pero no necesariamente con la riqueza de bienes. "Aspirar a cada vez más bienes, dice Linz, a cada vez más cantidades de todo lo que me pueda permitir, suele ir en detrimento del tiempo disponible y de las relaciones logradas. Y cuando me importa demasiado lo que desearía poseer, eso menoscaba la satisfacción de disponer de mi propio tiempo y vincularme con otras personas."

Causas y efectos

A estas alturas, quizá pueda decirse que la "economía de la felicidad" no es una economía que pase por el dinero o por lo reducible a él. Christian Arnsperger nos recuerda que la existencia humana es económica desde el momento en que se trata siempre de relaciones entre sujetos que se necesitan y que intercambian gestos, palabras, miradas, experiencias, conocimientos, símbolos, habilidades, objetos. En ese intercambio, en esa relación, encuentran su pluralidad las individualidades. Como diría Erich Fromm, es allí, en el encuentro e intercambio con el otro, en donde cada persona trasciende la separatidad en la que nace, esa condición de ser único que, cuando no se trasciende, es pura soledad, sufrimiento, insatisfacción y lleva a que muchos (aun a resguardo de las crisis económicas y rodeados de todo tipo de bienes) acaben por preguntarse: "¿Por qué no soy feliz si nada me falta?".

Ante esa pregunta, Víktor Frankl respondería, como lo hace en El hombre doliente , que "la felicidad no se puede fabricar. Sólo puedo ser humano y realizar mi individualidad en la medida en que me trasciendo a mí mismo de cara a algo o a alguien que está en el mundo. Ese algo o alguien es lo que debo tener presente". Trascender, en ese sentido, es encontrar el sentido de la propia vida, los valores que la sustentarán, los otros que la compartirán. La voluntad ética que la sostendrá. En la era del derrumbe de las bolsas de valores (económicos, mensurables), son otros valores los que podrán constituir la felicidad que nos alcance. "La felicidad -decía el ya nombrado Kant- tiene un valor relativo frente a la buena voluntad, ya que la felicidad del malvado genera repulsión al observador objetivo, como si sólo fuéramos dignos de ser felices cuando poseemos una buena voluntad".

Acaso la felicidad no sea una zanahoria detrás de la cual debamos correr mientras se aleja una y otra vez. Acaso sea más acertado compararla con la estela que deja en el agua una embarcación cuando navega. Es decir, no está delante de nosotros, esperando a que lleguemos a ella, sino que aparece como una consecuencia de nuestras decisiones, nuestras elecciones, nuestro propósito. El agua es la vida, la embarcación es nuestra vida, la estela es la felicidad. No hay huella si no hay navegación, y ninguna embarcación navega por una estela prefijada. La produce al pasar. Si hubiera alguna fórmula para la felicidad, seguramente no estará en las estadísticas ni en las encuestas. Nadie puede prometerla. Quizá ni siquiera pueda afirmarse que la felicidad sea un derecho o un deber. Es siempre una consecuencia. La consecuencia de una manera de vivir. Si nos hacemos responsables de nuestra vida, no deberemos esperar que otros nos hagan felices, y tampoco otros resultarán culpables de que no lo seamos. Quizás esto es lo que saben los habitantes del remoto reino de Bután.

Por Sergio Sinay revista@lanacion.com.ar

Aforismos felices

En 1979, las Pequeñas Hermanas de Jesús, una comunidad de religiosas francesas, elaboró una serie de aforismos para una vida de buenaventura. O sea, una vida feliz. Estos son algunos de ellos:

- Bienaventurados los que se ríen de sí mismos, porque siempre tendrán abundante conversación.

- Bienaventurados los que distinguen una montaña de un montículo, porque se ahorrarán muchos disgustos.

- Bienaventurados los que callan y escuchan, porque aprenderán cosas nuevas.

- Bienaventurados los que escuchan la llamada del prójimo sin creerse insustituibles, porque sembrarán alegría.

- Bienaventurados los que sepan ver las cosas pequeñas con seriedad y las grandes con tranquilidad, porque llegarán lejos en la vida.

- Bienaventurados los que puedan contemplar con benevolencia el comportamiento de los otros, incluso cuando las apariencias indiquen lo contrario, porque, aunque los tomen por ingenuos, ése es el precio del amor.

Un mundo feliz

La New Economics Foundation (NEF), con sede en Londres, propone un Manifiesto para un planeta más feliz , cuyos puntos deberían ser convertidos en políticas de Estado por parte de los países dispuestos a adoptarlo. Esos puntos son:

- Erradicar la pobreza y el hambre

- Implementar sistemas de salud que funcionen

- Alivianar las deudas

- Compartir valores

- Apoyar objetivos que den sentido a la vida

- Reforzar el poder ciudadano y promover el buen gobierno

- Identificar objetivos para el medio ambiente y desarrollar políticas económicas para trabajar en ellos
- Diseñar sistemas de producción y consumo sustentables y responsables

- Trabajar en el tema del cambio climático

- Valorar lo que de veras importa en relación con todo lo anterior

martes, 17 de febrero de 2009

¿Somos educados ?

Estimados lectores:

Cualquier semejanza del contenido publicado con la realidad de las charlas en mi mesa es pura coincidencia. ¿Qué nos enseñan en el colegio, la institución "educativa" por excelencia? En el colegio educan, dirán muchos de nuestros padres, abuelos, e incluso profesores.
Según la real academia española, a continuación les presento la definición de educación:

1. f. Acción y efecto de educar.
2. f. Crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y a los jóvenes.
3. f. Instrucción por medio de la acción docente.
4. f. Cortesía, urbanidad.

Descartando la primer acepción, que se refiere a meras convenciones semánticas, y descartando la tercera, a la que todos conocemos, es evidente que la segunda y cuarta acepción escasean hoy por hoy en nuestra sociedad.

¿Cortesía? Urbanidad? ¿Donde están cuando los jóvenes roban, o invaden veredas o puertas de edificios para sentarse a fumar/tomar? Mientras muchos pueden pensar que no tiene nada de malo, es evidente que a mucha gente este tipo de actitudes le molesta y le causa un daño que no corresponde.

Voy a detenerme en la segunda acepción, responsabilidad original de los padres. Criar, educar, dotar al niño de modales, valores de respeto por el prójimo, amor por la naturaleza y por lo espiritual, desarrollar capacidades que lo lleven a ser un individuo íntegro, único, con características y habilidades que lo distinguen de los demás.

Cuando papá y mamá trabajan, delegan la OBLIGACIÓN de criar en colegios que se encargan de sus hijos casi 8 horas al día. ¿Acaso estos colegios les brindan a los niños ideales morales a imitar? ¿Ejemplos a seguir en sus maestras? Chicos, los felicito: saben manejar polinomios, saben nombrar sales ternarias, saben calcular la gravedad. Chicos: deberían saber saludar, respetar, pedir permiso, ser EDUCADOS. No gritar, valorar nuestros afectos y pertenencias, etc. etc....
Cuando un chiquito dice 2+2=5, hay varios adultos para corregirlo(Mamá, papá, la seño, la abuela, etc). Cuando un chiquito roba a un compañerito...¿acaso la maestra le explica que eso no se hace, o prefiere quedarse al margen para evitar críticas desde casa? y Mamá...ella tiene que ir al gimnasio como para ocuparse de algo tan difícil. Papá, mientras, trabaja lejos de casa. A la vistá está el resultado de esta crianza perjudicial para todos.

Ojo, la detección de este problema es general, y espero que aquellos que lean esto tengan familias donde el espacio para compartir les permita desarrollar buenas costumbres y vivir en armonía como seres sociales que somos.

¿De que sirve remarcar el problema sin dar una posible solución?

Originado a partir de que la educación se volvió un mero negocio con la aparición de instituciones privadas y los negociados en las estatales, y con el materialismo desenfrenado que enferma a las familias, base primordial de la sociedad, la carencia de cultura y valores morales en los niños jóvenes llega a manifestarse en muertes a la salida de boliches, cada vez menos egresados universitarios, mayor delincuencia.

Para contrarrestar esto, podrían inculcarse en las escuelas valores que ayuden al educando a desenvolverse en la vida práctica, habiendo previamente capacitado a todos los docentes de sobre cómo intervenir en las situaciones que puedan llegar a presentársele.

Si esto es imposible, y muchos pensarán que lo es, invito a los lectores a discernir entre la verdadera educación, el "ser bien educado", y el almacenar y saber aplicar un montón de fórmulas y técnicas académicas, que seguramente no tengan mucha mayor utilidad que aprobar el secundario, mientras el ser respetuosos nos llevará por mejores caminos que aquellos que confrontan al prójimo constantemente.

Saludos y comenten,
Martín.

lunes, 9 de febrero de 2009

Mas allá de las creencias.

Inspirado por la charla con mis padres luego de ver "El Código Da Vinci" quiero plasmar en este espacio virtual algunas reflexiones que surgen ante la decadencia de algunos postulados religiosos en un mundo que, globalizado, se moderniza y evoluciona rápidamente dejando atrás lo arcaico y obsoleto.


Hoy en día muchos grupos religiosos enfrentan una crisis de fe por la mirada objetiva de muchos fieles y algunas medidas que, lejos de ayudar al creyente a realizar buenas acciones para con sus prójimos, lo segrega y transforma en un ser que, agrupándose con sus similares, discrimina y excluye. Por ejemplo: ¿ Por qué los sectores mas conservadores de las religiones no permiten el matrimonio con miembros de otros grupos? ¿Por qué se utiliza comercialmente a un gran número de articulos que se relacionan con la religión?¿ Desde cuando está bien matar? Lo material ha calado hasta lo mas hondo en la sociedad, corrompiendo incluso a la fe divina, y muchos que quizás buscan canalizar su fuerza positiva a través de estos grupos se ven disminuidos o anulados por estos métodos.

¿Qué es una buena acción? Una buena acción es sencillamente brindar amor. El prójimo nos necesita y lo ayudamos en medida de lo posible, sin buscar un beneficio a cambio.

¿Para quién es la buena acción? Definitivamente para el que la recibe, ya que un egoísmo desmedido que nos envanezca al saber que hemos ayudado a otros sólo le resta mérito a lo que sea que hayamos hecho.

¿Por qué realizar una buena acción? Muchas veces surgen motivos religiosos o creencias arraigadas de fe, que nos instan a realizar buenas acciones. Sin embargo, el único motor para realizarlas, en mi opinión, debe ser el amor universal, y no es conveniente dejar interferir liturgias sin sentido con las buenas intenciones de nuestra naturaleza humana.

Como el ser humano es un animal social, necesita verse rodeado por otros que actúen como él. En este contexto las religiones nuclean enormes grupos bajo una consigna de fe, que en muchos casos se contradice, o no tiene una base sustentada en el amor.

La idea de esta entrada no es discutir sobre religiones, ni decir cual es mejor ni peor, ni nada que se le parezca, asique le ruego a los que comenten que omitan ese tipo de temas. Esta entrada busca instar al lector a que prevalezcan sus buenas intenciones y acciones por sobre cualquier prejuicio arraigado que no le permitan llevarlas a cabo. O sea, ¿está bien realizar una buena acción motivada por el amor aunque tu religión diga que no? para mí, SI.


Saludos,

Martín.

martes, 27 de enero de 2009

Honor.

Lectores:

Hoy quiero escribir de un tema que me viene dando vueltas en la cabeza desde hace ya un tiempo. El Honor. Nadie lo conserva, cualquier trato es bueno si conviene, las lealtades entre amigos ya no existen , salvo en contados casos. El respeto por uno mismo, el amor propio, nada.

En las competencias, ya nadie deja todo, y cuando perdés "aprendiste jugando". En los desafíos, cada vez más se rinden. En las peleas, la gente opta por callarse y no pelear, antes de defender su posición (ojo, sin violencia, hablando). Si fallaste en tus objetivos, no importa, ya tendrás otras oportunidades. Este tipo de pensamientos, les aseguro, me sacan de quicio.

Mi experiencia personal me lleva a recorrer miles de vivencias,y luego de un largo aprendizaje y discusión con mis padres, he llegado a ser más orgulloso y aprendí a darlo todo, aunque fracase.

Un ejemplo es el del debate, organizado en 2008 por la universidad de San Andrés, en la que mi escuela participó. Para prepararnos, tuvimos que ir al colegio en vacaciones de invierno. De mi equipo de tres personas, yo sólo lo hice. Ok, a quién puede ocurrírsele ir al colegio en vacaciones? Pero, para que te anotás en algo que sabés que requiere preparación y que indefectiblemente te come tiempo de vacaciones? La respuesta es que hoy en día, muchos participan en actividades por inercia o compromiso y no por propia iniciativa. De este modo, no hay ganas de ganar, no hay hambre de gloria.
En este caso en particular yo sentí que dejé todo. Sin embargo, no alcanzó, e iré mejor preparado y con otro equipo a eventos parecidos o al mismo si la UdeSA lo organiza en 2009.

Sin embargo, no soy un santo ni nada por el estilo. A los 13 y 14 participé de las olimpíadas de matemática, que son competencias en las que se puede llegar incluso a instancias nacionales e internacionales. Me anotaba y repetía que quería participar, aunque nunca llegué a terminar un ejercicio de práctica o, al menos, estar conforme con mi preparación. Así me fue, llegaba hasta donde daba mi capacidad, y le echaba la culpa del fracaso a que la olimpíada era "difícil" o que se me complicó, cuando en realidad no me había preparado como corresponde. ESO ESTÁ MAL.

Conclusión: a la hora de emprender un proyecto, hay que estar dispuesto a dejar todo por el resultado que buscamos. Para hacer las cosas mal, no las hagamos.
De todas maneras, sigo siendo un ser humano en proceso de mejora constante ( o al menos eso busco!) y acepto que hay cosas que hago a desgano, incluso sabiendo que son para mi propio bien.

Si recién entrás al blog te cuento que Comunidad Moral es un grupo virtual que organizo para reunir a los jóvenes que, a diferencia de lo que dicta la sociedad hoy, buscamos mantener valores que nos identifiquen como seres humanos únicos, sin ser un celular, un trago, o un miembro mas de una tribu urbana.
Al unirte, podés conocer a los otros 20 miembros, plasmar tus opiniones entre todos, compartir tus vivencias, y participar de actividades grupales.
Para unirte sólo tenés que agregar a comunidadmoral@hotmail.com en tu MSN.

Saludos,

Martín.

jueves, 22 de enero de 2009

La amistad.

Si...un tema trillado y un tanto peligroso para poner en tela de juicio. Cada amigo tiene su química propia, sus características especiales, sus momentos, sus formas. Sin embargo, mientras hoy en día se nos muestra que los amigos son dispensables y que, a veces, jugarles una mala pasada demuestra fortaleza. Otros ven a los amigos como aquellos que te van a traicionar ni bien tengan la oportunidad, y nunca les abren el juego. Otros, confían plenamente y, a veces, logran amistades maravillosas y muy duraderas, que ni siquiera la distancia puede mellar.
Algunos amigos te ayudan sólo en las malas, parecen psicólogos. Otros, te acompañan sólo en las buenas. Algunos amigos te dan lo que les sobra, otros te dan hasta lo que nunca van a tener. Hay amigos que exigen demasiado a cambio, otros no te piden nada.

Como todas las relaciones, nuestras amistades las manejamos dentro de nuestros códigos morales. Drogas, alcohol, grupos que se meten en actividades en las que no queremos vernos involucrados. A veces, es difícil ver como nuestros amigos toman decisiones que no compartimos, y cuesta evitar los quiebres. Quizás también mantener las amistades se vuelve un poco denso e incómodo.
En mi caso en particular, no suelo usar a mis amigos. No los llamo amigos (si uso a la gente son mis enemigos). He salido con mis compañeros y me vi envuelto en situaciones donde preferí tomar distancia. Otros amigos, por ejemplo, me abren siempre la puerta de su casa, aun después de mucho tiempo de no hablarnos ni vernos. Otros siempre están si necesito un consejo, pero viven lejos. Otros los veo muy poco, y nos llevamos muy bien.

Contanos tu experiencia...Las mil y una formas de tener amigos, de cuidarlos, de pelearte y arreglarte...en fin! compartí con nosotros.


Te recuerdo, si visitás este espacio virtual por primera vez, que Comunidad Moral es un grupo creado para demostrarle a la sociedad que no todos los jóvenes somos violentos, alcohólicos, o que no podemos hilar dos frases seguidas.
Si querés unirte, sólo agrega a comunidadmoral@hotmail.com a tu MSN y listo! Muchos jóvenes esperan por conocer lo que tenés para dar.

Espero los comentarios,

Martín.

sábado, 17 de enero de 2009

Medios masivos de comunicación contra nosotros.

Lectores y miembros(que si leen esto son lectores miembros):

Les cuento que en este momento escucho música con mi celular, y estoy conectado al MSN. Pareciera que en el último tiempo la tecnología nos ha robado muchísimo tiempo de hacer cosas productivas y, por sobre todo, nos quitó la posibilidad de aburrirnos y de crear cosas productivas en ese tiempo de ocio. Nadie se aburre en internet, porque busca de su banda favorita, chatea, juega en linea o contra la computadora, o sencillamente ve como lo hacen otros. ¿Mamá y Papá son realmente un cuco que no nos dejan pasar el tiempo en la compu?

¿ No les pasó que los dias se les hacen largos cuando se corta la luz? ¿O cuando nos dejan sin PC ni playstation ni tele?
Salís a caminar, a jugar un picadito con los chicos, a charlar con tus amigos. Obvio que todos tenemos nuestro equilibrio, y que ejercemos un auto control, para salir además de chatear, hacer deporte además de ver tele.

Pero, muchos vivimos rodeados constantemente por los medios de comunicación. Comemos con ellos, vemos lo que sea que tengan para ofrecernos, y nos dejamos guiar por lo que vemos, aunque sea subconscientemente.

Bailando por un sueño. Muertes por todos lados. Modelos super flacas que promueven trastornos alimenticios. Grupos empresarios que manipulan la información a su favor. Chismes de famosos.

ESO POR EL LADO MALO, MALGASTAMOS NUESTRO TIEMPO FRENTE A UNA PANTALLA.

Por el lado bueno, toda la información está en Internet, el acceso rápido (aunque esto haya causado que mas de uno no sepa usar un libro) nos garantiza contactar gente, informarnos de cosas que pasan realmente lejos de casa. Con la globalización podemos, y este espacio es un claro ejemplo, hacernos públicos y llegar a todos.

Comentá y contanos: ¿ La tele, la compu, los videojuegos...te hacen perder actividades que no hacés por la simple comodidad de quedarte atrás de la pantalla? ¿Tenés alguna regla en casa para frenar el abuso de "pantallita"? ¿Usar la tecnología, te beneficia en algo importante que no tendrías si no pudieses acceder a ella?

Saludos,

Martín.

martes, 13 de enero de 2009

Nuestras acciones.

Estimados Lectores y Miembros:

El tema de hoy es básicamente lo que define este proyecto. Sin duda alguna, todos nos preguntamos en algún momento de nuestras vidas sobre nuestras metas, sobre lo que estamos haciendo en el afán de verlas realizadas, y por sobre todo quiénes somos para con nosotros mismos y para con los demás.
Es sabido que lo que somos, nuestra identidad, y la percepción del mundo exterior para con nosotros se define mediante nuestras acciones. Por lo tanto, es lógico que aquellas causas que motiven nuestras acciones, y los resultados de las mismas, tienen que concordar con lo que definimos previamente sobre nosotros.
En castellano: Lo que hacemos y decimos tiene que ser un reflejo de lo que somos. Cualquier otra variante, lamentablemente, se vuelve un doble discurso en nuestras vidas, que a la larga se torna insoportable e imposible de mantener. De nada sirve dejarse fluir y andar por la vida tapando errores, solucionando problemas.
¿Entonces? Entonces lo mejor es ser valiente, no tener nada de qué esconderse. Y pensar antes de actuar, notar que si vamos a hacer algo para luego andar escondidos por la vida, entonces es mejor no hacerlo, porque probablemente el beneficio de hacerlo no se compare con el sufrimiento de vivir mintiendo (u ocultándoselo a uno mismo y a los otros, que es en realidad lo mismo).
Es hermoso vivir sin esconderse de nadie. Defender tus ideales sin haberlos traicionado. Saberse absolutamente seguro de que no hay deudas con uno mismo, de que no te has "auto-defraudado". Es reconfortante saber que hay un objetivo, que a cada día hacés algo por estar más cerca, y cuyo resultado depende de la pasión y el esfuerzo de cada uno.
Ojo, no estoy diciendo que la vida no admite errores. Los errores son propios de los humanos, y remediarlos también. ¿O sea? Si te equivocás, recordá tu error, honralo, y empezá a construir nuevamente, desde el principio. Reconocer los errores, pedir disculpas, y aceptar que uno se ha equivocado son cosas que pareciera que pasaron de moda, y sin embargo son siempre muy necesarias.


Martín.

P.D: Espero buenas noticias de los miembros! Ya mandaron Juan Basili, y las gemelas Mirna y Lucía. Para unirte agregá a comunidadmoral@hotmail.com a tu msn!.

viernes, 9 de enero de 2009

Todos podemos escribir. Con ustedes....TATI!

Buenas noches a todos. Me presento, soy Tati -Tungui- , con una nueva y pequeña entrada para el blog. A los que no me conocen, soy miembro de la comunidad moral. No tengo ni la más pálida de que tratará esto jaja. Podría empezar felicitando al administrador por el éxito que obtuvo hasta hoy con el blog y por el esfuerzo que le pone y además agradeciendo a todos los miembros de la comunidad por haberse unido. Tuve la oportunidad de hablar con la gran mayoría y la verdad es que son todos muy buena onda y se ve que muy buenas personas también. Un placer haberlos conocido.
La propuesta para los miembros por mi parte es la siguiente: hablen. Suena increíblemente estúpido pero se ha llegado a la conclusión ( y esto está totalmente comprobado :o ) de que un 70% del tiempo los miembros de la comunidad moral no saludamos al resto de los miembros. Creo que es muy importante conocer a las personas con las que se trata y, más en este ámbito, es fundamental. La comunidad está reuniendo “gente como uno” … ¿ y que mejor cosa que tratar de tener un amigo así?. Entonces, ya que tenemos tantas herramientas a nuestro alcance, la idea es contactarnos para conocernos un poco más. No soy la persona más indicada para decir esto justamente pero bueno, todos podemos cambiar (aclaro, no estoy pidiendo q nadie cambie. Que yo quiera o no cambiar es mi problema jaja). Seamos más sociables =). Propongámonos aprovechar la oportunidad de participar y formar parte.
Todos estamos esperando la nueva actividad que se pondrá en marcha q incluye buenas noticias y buena gente del barrio que nos traerá el administrador muy pronto y de la cuál no tengo la menor idea.
A los que no son miembros aún, los invito. Se va formando un lindo grupo de personas. Lo único que tienen que hacer es agregar a comunidadmoral@hotmail.com a su lista de contactos. Lean las entradas anteriores para más detalles ;)
Disculpen las faltas ortográficas, errores gramaticales o de coherencia y cohesión que puedan existir en el texto. Mis intenciones son buenas jaja.
Sin más que decir ¡Nos hablamos!
Suerte, Tungui
- La administración de Comunidad Moral no se hace responsable por los daños, ofensas o amenazas que se encuentren en el texto anterior . Cualquier semejanza con sus realidades es mera coincidencia-
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JAJAJA GRACIAS TATI POR PARTICIPAR EN ESTA HERMOSA TAREA QUE ES HACERNOS PÚBLICOS A TRAVÉS DE INTERNET. Bueno! ya la oyeron (o leyeron)! NO SOY EL UNICO MOLESTO. Les cuento que todos podemos expresar nuestras opiniones a través del blog que nos une como Comunidad. No es necesario que lo haga, pero los invito participar más activamente en las actividades propuestas, o a proponer algunas ustedes!
Creanme, les va a servir darse cuenta que no estamos solos en el mundo.

Ya mismo estoy enviando un mail con la segunda actividad de Comunidad Moral, para dejar de escribir rumores.

Saludos,
Martín.

jueves, 8 de enero de 2009

Y la ganadora es....

Señoras y señores miembros:

Tengo el agrado de presentarles a la ganadora del concurso de autorretratos de comunidad moral. Florencia García, de Neuquén, 17 años, que se apoda Tinta, ha escrito una maravillosa descripción de sí misma que compartiremos con todos ustedes a continuación. Para contactarse con ella, pedir su mail al administrador, ya que me solicitó no divulgar su MSN.

Quién es Tinta... por Tinta:

Como toda gran paradoja de la vida, a Tinta le tocó comenzar a jugar a vivir un día de julio del '91 en que el frío empañaba las ventanas y nadie tenía ganas de salir de la casa más que para comprar tortas fritas. El pedacito de tablero que representaba su hogar era minúsculo, las ciudades hermanas de Plaza Huincul y Cutral-Có.

El set de fichas que acompañaba a Tinta traía cosas extrañas: apariencia seria, carcajadas delirantes, tarjetas de tantas profesiones distintas que costaba decidirse por una sola, libros -muchos libros-, amor por la buena música y los lenguajes -¡hasta los de programación!-, actitud de observación respecto de lo nuevo y no tan nuevo, una remera de "I DON'T DANCE" y un cartel para pegarse en la frente que rezaba:

"Éramos tan grunge..."

El pack traía también varios infortunios prematuros, pero lamentablemente, ninguna tarjetita de "Salga libre de la cárcel GRATIS".Por lo que la primera desgracia se presentó a sus ocho años; cuando por una enfermedad que no tenía cura definitiva ni muchas alternativas de tratamiento, el personaje de su padre abandona la partida. Así que créanme, si una personita es de golpe consciente del tipo de desgracias que guardan dentro las tarjetitas de misión, inmediatamente el reloj de la infancia se astilla y comienza a funcionar el que mide la madurez.

O sea que: tenemos un tablero -Plaza y Cutral-, un juego de fichas (extrañísimo), y ahora le sumamos agua al tablero: la clásica marea que se vive llevando cosas...Pero que, a cambio, trae unas nuevas.El resto es conocido; quemar etapas comunes a todos nosotros humanos, de forma algo extraña. Esto, determinado especialmente por un buen desarrollo del vocabulario que hacía que Tinta fuera agradable más a los oídos de los padres de sus compañeros que a los de ellos mismos, que parecían no entender de qué diantres estaba hablando todo el tiempo.

Otras cosas no tan conocidas, como sentir traición de parte del mundo constantemente, pero en la mitad del camino, darse cuenta de que cada uno es dueño de sus actos y puede no dejarse manipular. Ay de Tinta si creyera en el tiempo... La cantidad de tiempo perdida por nada en estas situaciones en inmensa.

Más tarde, preferir la soledad y la compañía de un buen libro a las amistades extrañas que no dejan márgenes para ser libre a personas que están aprendiendo como Tinta -cuya única etiqueta canta "piba comunacha" a los cuatro vientos, ¡aunque algunos pocos que también observan no se lo crean!- que disfrutan de sentirse de paso por la vida (¡de viaje, no atadas!), de que la mente pueda comenzar a pensar en rumbos distintos, de la capacidad para saber siempre un poquito acerca de todo, de agarrar un lápiz o una guitarra y jugar a ser creador por algunos segundos.

Al final de las anotaciones de recuento de inventario (incidentalmente siempre que el día está nublado, como aquella vez que comenzó a jugar sin darse cuenta), Tinta escribe la cantidad de cosas que lleva en su morral de cuero. Lo extraño, es que siempre anota lo mismo, una vez y otra vez, con rasgos siempre desiguales: "...un puñado de herramientas cuyo uso busco mejorar; un millar de tarjetitas de conocimientos que quiero ganar; amor, decisión y elección en lugar de esperanza; y una mente que jamás, jamás, se quede sin ganas de inventar".

Nuestras felicitaciones a Flor!...

Pará: Mención de Honor a Claudio, por responder primero a la actividad ( a los 15 minutos ya tenía el autorretrato) y a Tati, que se mandó como 5 versiones.

Para participar de las actividades, unite a Comunidad Moral, un grupo de jóvenes que se esfuerzan en demostrarle a la sociedad que los adolescentes somos un poco más que tragos, cigarrillos y salidas en la noche. ¿Cómo unirte? ¡Agregá a tu MSN a comunidadmoral@hotmail.com y listo!

Se viene la segunda actividad, andá pensando en buenas noticias y la buena gente de tu barrio!...

Saludos,
Martín.

martes, 6 de enero de 2009

Un poco sobre mi parte 2. El tema de los padres.

Gracias a los comentarios de Agostina y de Camila, y de pensar mucho, he llegado a la conclusión de que me falta cerrar el tema y decir varias cosas. Quiero comentar que el intercambio de opinión nos enriquece a todos, y es lo que le da vida a este espacio virtual.

La primera: Hay dos extremos. Uno de ellos es la relación ideal que yo hoy tengo con mis padres, del que les cuento constantemente en el blog; y el otro es pelearte, no hablarte con tus papás, hacerles juicios. Yo viví los dos. Mis papás se separaron a mis 8 años.Yo me peleé con mi madre para vivir con mi papá, porque ella me maltrataba constantemente. Ella decidió abandonarme a ms 11 años de edad y desde octubre del 2003 que no mantengo un trato serio con ella. Rompí con ella y es para siempre.
Quería comentarles esto porque es parte de mi vida, y no hay nada peor que negarse a sí mismo. A pesar de todo lo que me haya pasado, soy feliz y llevo una vida que yo considero hermosa. La mamá que menciono con la que me llevo también es la esposa de mi papá. Creanme, esa mujer es lo mejor que haya existido, y dejó todo para criarme como a un hijo. Ojala que nunca pierda la relación que tengo con ella.

La segunda: Hay entre esos extremos miles de matices, y no se puede juzgar a un hijo o un padre, porque cada uno sobrelleva la situacion como puede. Asique Cami y Agos tienen razón, porque viven de acuerdo a como son sus padres, no los mios, y las entiendo. Si yo tuviese que vivir aun con mi madre biológica, ella no tendría ni idea de donde estoy, porque estaba loca, era violenta, y nada bastó para cambiarla. Sin embargo, despues de pasar todo lo que pasé en materia "relaciones con padres", le propongo a los miembros de comunidad moral intentar alcanzar mi nivel de confianza con sus padres. Es realmente hermoso.

Dicho esto, y aclarada mi propia historia familiar, agradezco nuevamente todos los comentarios que están tras cada entrada. Invito a unirse a todo el que quiera crecer como persona, y realizarse sin necesidad vicios, violencia, y poco amor en la familia. Que cada uno tome lo que pueda o necesite, los miembros estaremos ahí para compartir las vivencias e intercambiar conocimientos de vida.

Saludos,

Martín.

sábado, 3 de enero de 2009

Venimos de la cigueña, no sabías? Los permisos.

SIIII! No podés no saberlo. Los bebés son traídos a mamá y papá por la cigueña parisina que nos sacó de un repollo. ¿Ah no? ¿Entonces cómo es?...
Welcome to the real world, Neo. Mamá y Papá se enamoraron y nos tuvieron. Sí, historia de la semillita de por medio. Fascinante.
Hoy quiero compartir con uds., mis queridos lectores, un problema que nos "azota" (por no decir que nos molesta a algunos, y a otros los tiene sin cuidado) que es el de pedir permisos.
¿ Por qué mamá y papá no pueden saber que tenemos un noviecito/a que puede ser fácilmente interpretado como calentura? ¿Acaso ellos no eran jóvenes como nosotros? Mamá seguro que no miraba a los compañeros de colegio, y cuando papá iba a bailar estaba esperando el momento de conocer a mamá, nada de otras chicas.
Mamá y papá tampoco volvían sin saber a qué hora, ni se iban sin saber exactamente a dónde.

Les cuento mi experiencia personal. Mi papá y mamá saben exactamente con quién salgo, qué hago con "ella" o "ellos". Saben a donde voy, el teléfono del lugar a donde voy, la plata que llevo, el crédito de teléfono que tengo, y confían plenamente en mi. Me enseñaron a viajar, y respetan la mayoría de mis decisiones, así como yo las de ellos.
Cuando pido un permiso, sé bien lo que estoy haciendo. Puedo recibir con respuesta un SÍ rotundo, o un no, generalmente acompañado con explicaciones.

Ahora, invito a los lectores a compartir sus experiencias. Hoy en día la sociedad está muy intolerante, la mayoría de los jóvenes muy rebeldes, y no se sabe exactamente qué hacemos, a donde vamos, ni que tomamos, ni con quien andamos. Houston, tenemos un problema. Así, a este ritmo, vamos a seguir viendo papás que, pobrecitos ellos, piensan que su hijo fallecido era bueno y le gustaba llevar chupetines en la mochila, cuando en realidad se empastillaba a mas no poder. Así, sin confianza con papá y mamá, vamos a ver videos de chicos que mueren aplastados por un tren en el medio de la vía, sin saber el motivo.

Hay muchos peligros en la calle, y mama y papa nos alertan de ellos, muchas veces confiando en nuestro buen juicio. Ahora yo pregunto: ¿Si mama y papá nos aman tanto, por qué nosotros les ocultamos muchas veces lo que hacemos?¿ Eso no sería CAGARLOS?¿Es posible que ellos sean tan perversos de decirnos NO, si realmente no existe ningún peligro importante? ¿Y nosotros, los jóvenes, conocemos taaanto mas que ellos de la vida como para juzgarlos, sabiendo que nos cuidan mas que a nada y que antes de que nosotros vayamos a cualquier lado ellos ya fueron y volvieron 20 veces?

Propongo honrar a papá y mamá compartiéndoles lo que hacemos, al fin y al cabo para eso se matan laburando, para eso nos cambiaron los pañales, para eso nos esperan despiertos muchas noches. Nuestra familia es algo de los mas importante que tenemos, y a veces escasea el tiempo, y nos peleamos, pero nada amerita que mamá no se entere de lo que hacemos, que no le contemos de que andamos "en algo" con alguien y vea cómo nos ponemos colorados. ESO SI, yo no hablo de control de padres a hijos, hablo de compartir, de confianza, de palabra, de no mentir a donde vamos. Tampoco de hablo de pedir permiso para respirar, los que me conocen saben que soy independiente. Hablo de amor.

Para ir cerrando, les dejo una frase de un filósofo contemporáneo argentino: "El amor es no tener que mentir nunca."

Martín.

P.D: Sigan participando en los autoretratos y agreguen a los otros miembros para empezar a conocerse!...Mirna y Lucía están de vacaciones, por eso no se conectan.

viernes, 2 de enero de 2009

Arrancamos un nuevo año!

Arranca el 2009! Un año que nos trae muchas sorpresas y muchas cosas para aprender a todos.
Primero, quiero agradecer a todos los amigos y a los que conocí por este medio por darle apoyo a este proyecto que se hace con garra y desde la compu de mi pieza. Sé que cuando la maquinaria esté terminada todos vamos a poder aprovecharlo. Las ideas están, pido paciencia.
Tati, Agos, Melu, Mir, Lucía, Juan, Elías y Claudio. Muchas gracias. ( en tan poquitos días somos 9)

Les pido para este año, que abramos la cabeza para aceptar tanto lo que vemos como para poder expresar nuestras propias opiniones, que nos definen como seres humanos únicos e irrepetibles. Invito a todos los lectores a debatir sobre lo expuesto, a dejar su comentario, a sumarse a esta comunidad que (creo que nunca lo dije) busca demostrar a la sociedad que los jóvenes tenemos mucho para dar!

NO a la generación LIGHT! SI A PONERLE HUEVOS A LA VIDA. Mi consejo? fijarse los objetivos bien temprano en el año, y si es posible lograrlos antes de fin de año!. A dejar todo por nuestros ideales, a dejar todo por quienes amamos, sin miedo al éxito.

Comunidad Moral les desea el más feliz y próspero año, agradeciendo nuevamente las visitas, los comentarios, los consejos y todo. Por otro lado, gracias Darío por el espacio publicitario prometido en tu blog, Universo Limbo.

Por último, agradezco a aquellos que hacen posible que yo tenga las herramientas para exponer mis valores por este medio. Por educarme, por cuidarme, por aconsejarme a cada segundo. Gracias padres, no sería nada sin ustedes, y los "hubiera" sólo nosotros los conocemos.

Martín.
Comunidad Moral.