lunes, 9 de febrero de 2009

Mas allá de las creencias.

Inspirado por la charla con mis padres luego de ver "El Código Da Vinci" quiero plasmar en este espacio virtual algunas reflexiones que surgen ante la decadencia de algunos postulados religiosos en un mundo que, globalizado, se moderniza y evoluciona rápidamente dejando atrás lo arcaico y obsoleto.


Hoy en día muchos grupos religiosos enfrentan una crisis de fe por la mirada objetiva de muchos fieles y algunas medidas que, lejos de ayudar al creyente a realizar buenas acciones para con sus prójimos, lo segrega y transforma en un ser que, agrupándose con sus similares, discrimina y excluye. Por ejemplo: ¿ Por qué los sectores mas conservadores de las religiones no permiten el matrimonio con miembros de otros grupos? ¿Por qué se utiliza comercialmente a un gran número de articulos que se relacionan con la religión?¿ Desde cuando está bien matar? Lo material ha calado hasta lo mas hondo en la sociedad, corrompiendo incluso a la fe divina, y muchos que quizás buscan canalizar su fuerza positiva a través de estos grupos se ven disminuidos o anulados por estos métodos.

¿Qué es una buena acción? Una buena acción es sencillamente brindar amor. El prójimo nos necesita y lo ayudamos en medida de lo posible, sin buscar un beneficio a cambio.

¿Para quién es la buena acción? Definitivamente para el que la recibe, ya que un egoísmo desmedido que nos envanezca al saber que hemos ayudado a otros sólo le resta mérito a lo que sea que hayamos hecho.

¿Por qué realizar una buena acción? Muchas veces surgen motivos religiosos o creencias arraigadas de fe, que nos instan a realizar buenas acciones. Sin embargo, el único motor para realizarlas, en mi opinión, debe ser el amor universal, y no es conveniente dejar interferir liturgias sin sentido con las buenas intenciones de nuestra naturaleza humana.

Como el ser humano es un animal social, necesita verse rodeado por otros que actúen como él. En este contexto las religiones nuclean enormes grupos bajo una consigna de fe, que en muchos casos se contradice, o no tiene una base sustentada en el amor.

La idea de esta entrada no es discutir sobre religiones, ni decir cual es mejor ni peor, ni nada que se le parezca, asique le ruego a los que comenten que omitan ese tipo de temas. Esta entrada busca instar al lector a que prevalezcan sus buenas intenciones y acciones por sobre cualquier prejuicio arraigado que no le permitan llevarlas a cabo. O sea, ¿está bien realizar una buena acción motivada por el amor aunque tu religión diga que no? para mí, SI.


Saludos,

Martín.

2 comentarios:

  1. Cada uno cree en lo que quiere creer pero cada uno tiene su propia religión, es decir, aunq digamos que seamos de tal o cual religión tenemos nuestras propias creencias. Conocí una vez a un sacerdote que dijo que uno puede no tener una religión pero no deja de creer en algo, se cree en muchas cosas, por ejemplo, como la entrada, el amor a los demás. Muchas veces la religión se va a otro ámbito que ya no es el de las creencias y termina influyendo en problemas sociales. Yo voy a hablar con alguien, ceder el asiento en el colectivo, darle el paso a un auto y no voy a preguntar de que religión es ni nada por el estilo. Es como preguntar la nacionalidad -aunq es verdad q también se excluye por eso- o preguntar el color favorito ajaj no tiene sentido - lo de los colores en otros casos tiene sentido pero no para discriminar jaja.
    Que horrible ser un "animal social" ajaj suena espantosamente mal, pero es verdad. Sino sos como los que te rodean te sentís raro. Igual creo q no tiene nada de malo sentirse raro ajaj a veces te hace especial.
    No se que serán buenas acciones exactamente: creo que puede ser donar algo a una fundación por motivación propia, ayudar a alguien a llevar las bolsas en un supermercado, aconsejar a alguien que lo necesite... hasta devolver un perro perdido a su hogar. Lo que sea que a uno lo haga sentir bien porque alguien es un poco más feliz por eso. No se, eso pienso yo, para mí eso es una buena acción.
    Puede que me haya ido un poco de temaa pero buenn aajja...
    PD1:con las buenas intenciones de nuestra naturaleza humana.
    Jajaj hay algunos humanos que parecen no tener buenas intenciones en su naturaleza.
    PD2: Por alguna extraña razón esta entrada tuvo un lenguaje un poco más selectivo, exquisito, sofisticado, adulto como quiera llamarlo no le parece sr.administrador? ajja como esas cosas q a uno a primera viste le causas esa cara :o jajaja.
    Saludos a todos, cada vez nos conocemos un poco mas!
    Suerte e e e

    ResponderEliminar
  2. Buenas!
    Para mí el tema de la religión al principio se remitía al Dios que te imaginás con "la barba y la túnica", como decía Enrique Barrios en Ami, El Niño de las Estrellas. Después con el tiempo y las clases de historia, como nos pasa a todos, cai en la cuenta de que se usa mucho a la religión para provecho de unas pocas entidades, y los fieles pasan a representar a los sumisos corderos que protagonizan varias de las parábolas católicas.
    La religión como la percibo hoy no es sino el conjunto de creencias a las que se aferra el hombre para estar en contacto con ese ser creador, superior a todo, que bien puede tener tantos nombres como colores y contexturas. Aunque ese ser superior, para algunos cuantos que no necesariamente lo cantan a gritos porque bien podrían ser tildados por la sociedad misma como sacrílegos, puede ser el mismo hombre.
    No creo necesario elegir una religión prefabricada. Uno elige lo que le gusta, y eso hace la diferencia entre lo que nos ofrecen casi acribillándonos, lo que nos obligan a escoger, y los pocos centímetros cúbicos dentro de nuestro cráneo de los cuales somos únicos dueños (Orwell dixit, damn it! ;)). Eso sí, no hay problemas con ninguna creencia, mientras no interfiera con la capacidad de elección y decisión del ser humano.
    Las acciones que cada uno lleva a cabo nunca son del todo malas, sino que a cada elección le corresponde una consecuencia que no siempre -para algunos casi nunca- es fácil de llevar sobre los hombros. Algo así parece ocurrir con las buenas acciones... Desde chicos mamamos el tener que hacer cosas buenas para recibir algo en retribución, y parte de la culpa la tienen algunas religiones. Habiendo crecido considerando esa falta de desinterés como un valor importante (¡ojo!, que todos necesitamos usarlo en algún momento para criar a nuestros pibes), por ahí nos enojamos cuando no recibimos lo mismo que al hacer algo bueno y desinteresado.
    Para ser directos: no me parece lógico que algunos predicadores me griten que hay que compartir sin esperar que el otro haga lo mismo y sentirse contento... Pero que si no hago eso, no me gano el paraíso del bueno!
    Cualquiera diría entonces que es un poco raro lo que nos venden a veces por santa y pura religión, ¿no?

    ResponderEliminar