domingo, 12 de abril de 2009

Lo fácil, y lo correcto.

Estimados lectores de Comunidad Moral:
Estuve mucho tiempo sin postear, esperando encontrar algo realmente valioso que escribir en este espacio. Quiero compartir con ustedes una reflexión y conclusión mía que surgió en casa a partir de la película "El abogado del diablo" ( si no la vieron, se las recomiendo).

A veces, es necesario decidir entre la vanidad y la humildad, entre lo fácil y lo correcto, entre lo placentero y lo que debemos hacer. No voy a dar sermones de elegir lo correcto, no voy a juzgar a los que eligen lo fácil. Quiero hacer énfasis en las consecuencias que traen nuestras elecciones, y en también poder proyectar esos resultados antes de elegir, porque coincido con muchos de ustedes en que lo fácil es siempre tentador y cómodo cuando las situaciones nos apretan.

La vida está llena de situaciones en las cuales, ya sea importante o no, las elecciones nos marcan dos caminos bien diferenciados: un sacrificio necesario para sobrellevar el problema, que a veces se presenta como " el camino del bien", y existen formas de dejar solucionar a los otros, de posponer, de esquivar, de borrarse, de no hacerse cargo. Miles de formas fáciles que no requieren nuestro compromiso.

¿Se puede vivir con el remordimiento de haber hecho algo que perjudique a los demás en nuestro beneficio sin necesidad? Yo prefiero dejar todo para evitar que un problema mío se transforme en un problema para muchos. Además, considero que es muy gratificante haber terminado con un problema, habiendo hecho todo lo que creemos correcto para solucionarlo, y llevar adentro mío el mérito de haberlo logrado.

La película me hizo pensar en muchas actitudes pasadas, en las cuales opté por lo fácil. Me hace darme cuenta que cada decisión esconde una importancia especial, porque es como si a cada paso estuvieses definiendo tu futuro, "apretando el botón de una bomba atómica". Y pesan sobre nuestras espaldas nuestras decisiones, porque nos definen como personas, y nuestra fuerza de voluntad para llevarlas a cabo es puesta a prueba constantemente.

Yo concluyo en que cada vez que hay que elegir, aunque sea difícil, lo correcto siempre trae más frutos que lo sencillo. Aunque duela hoy, como una vacuna, un sacrificio puede traernos muchos beneficios mañana, y el placer fácil puede jugarnos en contra el día después. A veces, puede costar entender el motivo de esos beneficios que vendrán, y está en el análisis de cada uno poder verlos. Es algo en lo que aún tengo mucho que crecer y mejorar.

Un saludo,

Martín.


P.D: Si querés opinar y conocer chicos que quizás viven una vida más espiritual, unite a Comunidad Moral, un grupo donde vas a poder compartir e intercambiar ideas con el resto de los miembros, aportar tus propias opiniones y ver que no toda la juventud de hoy es como la pintan, hueca, adicta y sin futuro.
Para unirte, sólo agregá en tu MSN a comunidadmoral@hotmail.com y listo!!

3 comentarios:

  1. lo fácil o lo correcto... estudio o me macheteo, le digo o le miento, me escondo o me muestro, lo como o no lo como:P (esa va por mi jeje), y taantas cosas más! la cosa es ver si el sacrificio vale la pena también... no voy a arriesgar algo valioso para que después sea al cuete. Pero, es verdad, muchas veces elegimos el camino fácil y, encima, a sabiendas de que luego nos lamentaremos. No hoy, no mañana, pero sí algún día. Nos vamos a levantar y vamos a decir 'La conferencia! Y todo por haberla hecho fácil!' (o, de un modo más dramático: ¡Oh my God! La he jodido!)
    Lo bueno es que se aprende, porque te pueden mandar muchos consejitos pero hasta que no te pasa no entendés la realidad de la situación. Y quizás puedas entender tarde, pero igual te va a caber. Y lo malo de lo bueno, es que sí, se aprende, pero por las malas. Y estoy segura que a naaadie le gusta eso.
    Como siempre, primera. Espero no se la única firmando, 'camon boys and girls! write! think! algo! jajajjaja

    Yo te recomiendo 'El dios eléctrico', vos que decías que por el título sonaba malo, es uno de los libros más interesantes que leí.

    ResponderEliminar
  2. Sí, lástima que somos tan pocos los que pensamos así.
    Es una situación muy común esta:
    Profesor: Bueno chicos acá va una pregunta para usar un poquito la cabeza...
    Y no pasa una milésima de segundo, que nos abalanzamos como bestias salvajes al grito del "¡¡No!! ¡¡Para pensar no!!" seguido de quinientas barbaridades orales (y una que otra tiza actuando de avión por el aula), ja.

    Cada año que pasa, es un año en el que el hombre se aleja del interés por cualquier cosa. A no ser que esa "cosa" acarree un beneficio económico, o algun tipo de placer superficial, o corporal, no nos logra parar la oreja, y miramos para otro lado.
    Así, nos vamos perdiendo todo lo maravilloso del mundo.

    Un presente de salidas fáciles (como ya dijo Agostina).
    Un presente de individualismo. Son moneda corrientes los ascensos en materia laboral (por ejemplo), donde se trepan unos sobre otros sin mirar atrás, sin mirar detrás, sin importar que el progreso de uno mismo (si es que al progreso unicamente económico podemos llamarlo de esa manera) conlleve el retroceso de otro.

    No voy a aburrir más (si es que alguien tuvo el valor (y la cortesía) de leer hasta acá, jaja).
    Me gusta la idea de que un grupo de jóvenes quiera apartarce un poco de la ignorancia que nos refleja. ¡Y que podamos demostrar que no somos el fin de las generaciones cuerdas como muchos dicen! Que podemos enternecernos con la magia de la naturaleza, de la vida; y luchar por ella.

    Un saludo.
    Franco.

    ResponderEliminar
  3. Nota mental: Los niños saben demasiado...
    Ja.

    (Capítulo de Los Simpson, por las dudas).

    ResponderEliminar