viernes, 31 de julio de 2009

Sobre los padres.

Estimados lectores:

Hoy en el diario Clarín salió una nota sobre los divorcios y las tenencias de los hijos, que en un 90% de los casos van para las madres. Para aquellos que no están familiarizados con los términos de un divorcio, se le llama tenencia, custodia o guarda a los cuidados y protección directa que los padres tienen para con sus hijos. Esto incluye convivencia, atención diaria y contención afectiva. A partir de la situación de divorcio, la ley argentina establece que la tenencia debe siempre ser de la madre si los menores tienen menos de 5 años a menos que represente un riesgo para el menor, pero más allá de eso no hay leyes que regulen a quién se le debe asignar la guarda de un hijo.

Generalmente, cuando se divorcian los padres, el otro padre pasa a ser el "no conviviente". Con un régimen de visitas y una cuota alimentaria para pagar, ve menos a los hijos y el hijo pierde contacto con el/ella. Volviendo al artículo del diario Clarín, surgen muchos problemas a la hora del divorcio, como el no querer pagar la cuota alimentaria, el no dejar que los hijos vean al otro padre, o que quizás no quieren hacerse cargo de la crianza del hijo y dan más importancia al trabajo.

Yo soy una prueba de que los padres eligen hacerse cargo de sus hijos por amor. La maternidad es un conjunto de obligaciones que se deben asumir desde el momento que el niño está en la panza de la madre hasta que cumple 21 años. Lo mismo ocurre con la paternidad. La pregunta es: ¿Uno tiene un hijo para "cumplir" con obligaciones, o lo tiene porque quiere? ¿Qué pasa cuando un padre no se hace cargo de su hijo? ¿Qué pasa cuando no paga la cuota alimentaria o no se ocupa de su crianza? A veces, está el otro padre para hacerse cargo, o se contratan empleadas que, pagas obviamente, hacen que el chico vaya creciendo sin tener verdaderas relaciones con sus padres. Incluso en matrimonios sin divorcios, existen padres que no se ocupan de criar a sus hijos como debe ser.

Es importante destacar que los hijos tenemos derechos. Últimamente se le viene prestando más atención al hecho de que nosotros, como menores, también podemos opinar cuando se trata de nuestra vida, y de con quién, en caso de un divorcio, queremos pasar nuestra vida la mayor parte del tiempo.

En mi caso en particular, yo tengo la suerte de que mi papá, cuando mi mamá fracasó como madre, me recogió y me dió todo el amor del mundo, pudiéndose haber borrado, formando una nueva familia. La TENENCIA, en ese momento, la tenía mi madre, y sin embargo, cuando hay amor, esas figuras legales no sirven de nada. O sea, a mi papá lo amparaba la ley para dejarme en banda. No lo hizo porque me ama. Simple. Como hijos, y si quieren miren los Derechos del Niño, tenemos derecho a amor y a una vida en familia y sana. Piensen cuántos chicos en este momento deben estar necesitando eso, pobres y ricos, con padres casados y divorciados.

Cabe señalar que, a veces, el amor no tiene leyes que lo amparen. El amor de padres a hijos se vive todos los días, en familia, y es sagrado como nada lo es. Los padres, como padres, tienen muchas obligaciones que cumplir, incluso cuando no ven a sus hijos, y si no las cumplen porque "la ley no dice", ¿acaso pagar una cuota alimentaria o cuidarlos no es por su bien? Nunca se deja de ser padre, ni hijo. Nosotros como hijos valoremos cuando nuestros padres no trabajan a "reglamento", y nos dan más de lo necesario, en forma de tiempo, atención y amor. Con nuestras acciones los honramos y hacemos que su esfuerzo en nosotros valga la pena.

Martín.

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