sábado, 24 de octubre de 2009

Sobre dar amor.

Estimados Lectores:

Probablemente todos los que lean esta entrada tenemos a alguien para darle amor. Padres, hermanos, amigos, novios, una mascota, etc. Defino "dar amor" como sacar lo mejor de nosotros para hacer feliz a otros, sin pretender nada a cambio. Muchas veces ocurre que personas a las que nosotros sentimos que amamos, no reciben el amor que les damos, o que ellas no responden dándonos amor a nosotros.

Cuando nosotros intentamos dar amor y entendemos que el otro no lo está recibiendo nos vemos decepcionados, en parte sin saber qué hacer para que el otro se sienta acompañado y feliz. Generalmente, estamos frente a una falla en nuestra manera de amar, en la forma de mandar el mensaje. Es muy común pensar que lo que a uno mismo lo haría feliz, haría feliz también al prójimo. Este pensamiento suele estar errado. Todos los seres humanos somos diferentes y tenemos nuestras características especiales. Hay ejemplos muy fáciles para ver esto. Yo que soy varón puedo pensar en un regalo para una mujer. Todos sabemos que a las mujeres no les gustan las camisetas de fútbol o los perfumes de hombre, por ejemplo.

Esta entrada apunta a buscar las maneras más eficientes (porque no hay maneras fáciles) de encontrar que es lo que le gusta al otro y poder brindárselo. Un sabio suele decir: "Tenemos dos oídos y una boca" ®. El primer paso para amar es saber escuchar al otro, entender qué necesita y qué le gusta. A veces hay gente que no sabe expresarlo bien, y gente que lo dice todo el tiempo, pero si uno está centrado en uno mismo nunca va a poder acertar en lo que el otro necesita. El egoísmo no se lleva con el amor.

El segundo paso para ayudar al otro es hacerlo como el otro lo necesite. Si somos prolijos y ordenados para todo, por ejemplo, y la persona que amamos es distraída y hace todo rápido, entonces nuestro gesto tiene que ser como a ella le guste. Si alguien necesita nuestra compañía o ayuda no puede adaptarse a nuestras formas ni tiempos. Cuando alguien tiene un problema urgente, entonces hay que dejar todo si lo amamos y tomarlo como si también fuese urgente para nosotros.

Y así, el amor se transforma no sólo en un regalo o en algo reservado para los seres cercanos. Hay algo que se llama amor universal y se le puede transmitir a todos. A conocidos, a situaciones, a la naturaleza y a todo lo que nos rodee. Lo fundamental es saber escuchar y mirar a nuestro alrededor con detenimiento para dar todo de uno mismo y hacer feliz al otro, de la forma que el otro necesite. Brindarse y saber entender las problemáticas de los demás, ser incondicional y abierto, decirle claramente a los otros que pueden confiar en nosotros.

Martín.

PD.: comunidadmoral@hotmail.com es el mail que uso para que agregue toda la gente que le parece que vivir la vida intensamente vale la pena para dejar de estar sumergidos en carreras contra otros, contra todos y fundamentalmente contra nosotros mismos.

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