miércoles, 22 de diciembre de 2010

Sobre principios, medios y fines.

Estimados lectores:

El tema de esta entrada es un tema difícil para todos. Es el famoso tener claro lo que uno quiere. Vengo pensando bastante esta entrada porque no es sencillo, primero, saber cómo se debe buscar lo que uno quiere y cuándo esta búsqueda es realmente útil. Y después de mas o menos dos semanas de pensar, llegué a algunas conclusiones que me gustaría debatir con todos.

Si entendemos a la vida como un cuento (bastante largo) en el que somos protagonistas, entendemos que como todos los cuentos la vida tiene principio, medio o desarrollo, y fin. Bueno, como la vida es más larga y compleja, hay muchos principios, muchos medios y muchos fines. Los principios son los valores morales que nos dicen a qué le damos importacia, qué privilegiamos sobre otras cosas, qué cosas no haríamos, etc. Los fines son los objetivos que nos proponemos para concretar lo que dicen nuestros principios y vivir acorde a ellos, los fines cumplidos parecieran ser la felicidad. Y los medios son las acciones y estadíos que tenemos que ir consiguiendo para concretar los fines.
Hasta acá, sencillo.

Ocurre que en la vorágine de la vida diaria muchos de nosotros no tenemos en claro cuáles son nuestros principios, ni cuales los fines, por lo que menos claro está aún cuáles serán los medios para conseguir algo que no conocemos. Y perdemos nuestro tiempo en el mientras tanto de la televisión, de la joda sin sentido, del dormir, del hacer cosas sin saber el por qué. Toda accion conciente que uno haga tiene que tener un motivo, y sino, debemos buscarlo.

También vemos seguido, y este es el tema principal al que quiero apuntar, que hay gente que tiene fines definidos, pero no principios definidos, y por lo tanto aplica medios que no son los que le gustarían aplicar. O bien, cuando logra concretar el fin, se siente vacía e infeliz. Por ejemplo, la famosa persona que se recibe de médico por sus padres cuando en realidad siempre soñó tener un puesto de panchos en la playa porque ama el mar. El título en sus manos, ese fin sin principios, es sinónimo de malestar, y garantía de infelicidad hasta tanto no solucione el problema.

Otro caso que podemos ver es gente que si bien tiene principios, y tiene fines, desconecta los medios de sus valores y hace cosas que no concuerdan como se dice a sí mismo que es. Por ejemplo, una persona que se siente y se cree "hecha y derecha" y que tiene ambición de dinero, robando para conseguirlo. Al robar como medio para conseguir dinero, vulnera los principios de honestidad que se había planteado en el inicio. Si verdaderamente la persona ES honesta, va a sentir una culpa terrible y remordimiento. El fin no va a estar hecho como debía.

Y a partir de analizar esos casos tengo una reflexión para hacer. Noté que la gente que está feliz con ciertos aspectos de su vida, lo está porque encaró esos pequeños proyectos con coherencia entre principios, medios y fines. Éstos pueden ir cambiando, son dinámicos, pero debe mantenerse la coherencia interna para poder lograr la felicidad. Esta coherencia no es garantía de éxito o felicidad, pero sí un requisito. Para sentirse pleno es necesario sentir que uno hizo las cosas BIEN.

Y considero también indispensable comenzar analizando y estableciendo los principios que uno quiere llevar en su vida. Esos que responden a la pregunta cómo soy. Doy ejemplos míos. Amar a la familia. A partir de los principios, puedo establecer los fines que me van a hacer feliz. Y a partir de los fines, los medios que voy a implementar para lograrlos. Por ejemplo, si yo amo a mi familia y uno de mis fines para formar una familia es realizarme profesionalmente, no puedo mudarme 20 años a Malasia por más copado que sea para la profesión, porque eso entra en colisión con el principio de amar a la familia.

Y con mucha introspección, cafés con familia y amigos, y mucho trabajo de pensar y pensar, uno logra definir quién es, qué quiere de su vida y qué puede hacer para lograrlo. Lo importante es no dejarse llevar por el mientras tanto, no vivir sin objetivos, no malgastar los respiros. Estaría bueno en esta entrada escuchar historias de vida, de definiciones personales, que se yo...sería lindo que alguien cuente: yo decidí ser así, hacer esto así, y me fue BIEN, y soy feliz como Ricardo Montaner.

Martín