martes, 5 de abril de 2011

Sobre los Nombres.

Estimados lectores:

Vengo pensando sobre este tema y dándole bastantes vueltas en mi cabeza, disparado por unas clases de la facultad y terminado de cerrar por una charla con una amiga ayer a la noche. (Maru, no doy tu nombre así no te sentís expuesta.)

Es una cuestión de lenguaje, de las palabras que usamos todos los días y que nos definen. Nosotros aprendemos, en el colegio, en la facultad, en la vida, que las palabras no tienen un único significado y que hay una especie de acuerdo social entre todos por el cual les asignamos un sentido. Y además de eso, cada grupo social le puede asignar un sentido propio.

Y voy directo a los ejemplos, porque me parece más facil de expresar lo que quiero decir mediante ejemplos. Las palabras que representan ideas pueden tener una connotación negativa o positiva según el grupo que la emplee. Por ejemplo, "piquete".
Esta multiplicidad de sentidos se aplica a ideas más que nada. Políticas, económicas, religiosas....ideas en fin.

Pero me quiero dedicar a esas palabras que tienen sus sentidos definidos de una forma mas escondida, más sutil, y que por lo tanto nos definen en otro plano. Todas las palabras que usamos, tienen una connotación negativa o positiva. Yo veo un problema...las definiciones las ponen ciertos grupos de poder, o las ponen las mayorías, y entonces, se confunde la normalidad de la mayoría con lo correcto.

Si yo pienso en "plasma", "táctil", "dólares", "estás re perra", "sábado a la noche", acudo a un imaginario colectivo de cosas que "están bien". Dudo mucho que alguien piense algo feo de un plasma, o no piense en otra cosa que no sea una televisión. Para una mujer, estar re perra es un halago y sábado a la noche incluye en un gran porcentaje de los jóvenes actuales alcohol, chicos o chicas, música, vestirse y producirse, etc, etc...

Entonces ocurre lo siguiente: si lo normal surge de una estadística de ver qué hace la mayoría, la "mayoría", de manera inconsciente, le da un significado positivo a los términos. Ahora, ese significado positivo NO QUIERE DECIR QUE LAS COSAS ESTÉN BIEN.

El verdadero problema surge con los significados negativos ocultos que la sociedad le da a los términos. De esta manera, se excluye y se forma una presión social sobre una idea de "lo aceptado por todos" que en muchísimos casos no concuerda con la moral personal de cada uno.

Si alguien te dice: "eso es de negro", o "de villero" uno asocia con algo malo. A esta altura nos indignamos todos, es evidente que esos términos son discriminatorios, que uno no los usa, etc, etc.

Pero quiero darle una vuelta de tuerca más...la última porque se me hizo larga la entrada.
Hay un evento en facebook: La marcha del orgullo nerd. Todos felices y contentos se anotan para verse en el planetario y me parece bien la idea de que la gente se junte, pero quiero discutir el tema del nombre en sí. POR QUÉ NO HAY MARCHAS DEL ORGULLO DE LAS PERRAS O DE LOS FLACOS Q SE VANAGLORIAN DE COMERSE 5 MINAS POR NOCHE? O NO HAY MARCHAS DEL ORGULLO DE LOS QUE AMAN SALIR A BAILAR?
Fácil...en el imaginario colectivo ser nerd es minoría y por eso "está mal". Ir a una marcha del orgullo nerd, es aceptar el nombre que le pone la "mayoría" y aceptar que piensen que está mal...

Quiero dejar esto abierto al debate, pero en mi opinión la mejor forma de terminar con los nombres que segregan no es formando cada vez más y más grupos diferentes en donde "esté bien ser tal cosa" sino mezclándonos entre todos, eliminando las diferencias estúpidas que impone la superficialidad y fijándonos en el fondo de las personas, más allá de si toman, si son re perras, o si leen los sábados y miran Star Wars.